Las exportaciones uruguayas sufrieron un duro traspié en el cierre del invierno. Según el último informe divulgado por el instituto Uruguay XXI, las ventas al exterior de bienes totalizaron USD 1.121 millones durante el mes de agosto, lo que se traduce en una caída interanual del 16%.
Con este resultado, el comercio exterior del país volvió a marchar en terreno negativo luego del respiro que había mostrado julio, llevando el acumulado de lo que va del año a un retroceso del 1% si se compara con el ejercicio anterior. Detrás de estos números rojos no hay misterios macroeconómicos complejos, sino una vieja y conocida enemiga del campo: la sequía.
El peso de la soja y el balance de los principales rubros
El desplome del mes pasado tuvo un protagonista excluyente. La soja, que suele ocupar un lugar de privilegio en la canasta exportadora uruguaya, se hundió un 70% en agosto en la comparación interanual, con colocaciones por apenas USD 86 millones.
Desde Uruguay XXI explicaron que esta merma tan pronunciada ya estaba dentro de los cálculos del sector a raíz de la mala cosecha provocada por la falta de agua, con una producción total que se redujo a la mitad en esta temporada. China, el principal comprador de la oleaginosa local con una participación del 80%, reflejó esa misma caída en sus adquisiciones.
Lejos de las cifras de la soja, el podio exportador de agosto se completó con los sospechosos de siempre:

-
Carne bovina: Se mantuvo al frente con ventas por USD 2.145 millones, aunque también sintió el impacto con una retracción del 12% arrastrada por menores compras de sus principales mercados, China y la Unión Europea.
-
Celulosa: Ocupó el segundo lugar del ranking pero experimentó una baja del 9%, totalizando USD 205 millones.
-
Bebidas: Fue de las pocas excepciones positivas del mes, logrando un repunte del 31% en su concentrado.
La lectura del equipo económico
Lejos de dramatizar los números, el gobierno salió a bajarle el perfil al asunto apoyándose en el desglose fino de la actividad productiva. Días atrás, durante su paso por el Parlamento para defender la Rendición de Cuentas, el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, advirtió que el bache exportador responde exclusivamente a un factor climático transitorio.

Ante los legisladores, el titular del MEF sostuvo que, al descontar los estragos que dejó el déficit hídrico del primer trimestre, el resto de los sectores económicos muestra una vitalidad interesante. Según las estimaciones oficiales, esos rubros no vinculados directamente al desastre agrícola exhiben un crecimiento que supera el 6%.
«Estamos lejos de tener un escenario económico floreciente, pero estamos ante una economía en movimiento», fue el mensaje central que dejó el jerarca en su paso por el Palacio Legislativo, intentando marcar la cancha frente a un año que arrancó condicionado por el clima pero que intenta sostener el pulso productivo desde otros frentes.





Dejá tu comentario
Comentá con tu nombre y Gmail. Tu correo es privado y nunca se publica.