De las más de 256 mil personas que se encuentran en prisiones estatales y federales en el país, los delitos por los que más ingresaron fueron el robo, homicidio, secuestro y portación de armas de uso exclusivo del Ejército.
Datos del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria
De acuerdo con el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025, realizado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), en ese año se documentó un total de 61 mil 586 ingresos por robo a centros penitenciarios estatales, mientras que el homicidio ocupa el segundo sitio, con 46 mil 571 casos, y la violación sumó 22 mil 235. Las cifras corresponden a información recabada entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2025 en el sistema penitenciario, lo que evidencia las conductas más recurrentes por las que tanto hombres como mujeres ingresaron a penales estatales.
Distribución de delitos en prisiones estatales y federales
En el abanico de conductas que los llevaron a prisión a nivel estatal también se encuentran delitos contra la salud con 20 mil 663; secuestro con 20 mil; portación y uso de armas exclusivas del Ejército con 14 mil 729 y abuso sexual con 7 mil 904, entre otros. La CNDH registró que del total de la población que se encuentra en penales estatales y federales, 240 mil 278 corresponden a hombres, mientras que 15 mil 849 son mujeres. En lo que respecta exclusivamente a penales estatales, se tiene un registro de 225 mil 507 personas recluidas en estos centros, de las cuales 36.03% están procesadas y 52.01% ya cuentan con sentencia.
En los centros penitenciarios federales, el homicidio encabeza las conductas delictivas por las que ingresaron cientos de personas, con un total de 3 mil 787 casos, mientras que el secuestro ocupa el segundo lugar, con 3 mil 299 ingresos. La portación o uso de arma de fuego del Ejército aparece en tercer lugar, con 3 mil 131 casos. Por debajo de los anteriores se encuentran delitos contra la salud, que suman 2 mil 891 ingresos; privación o detención ilegal de la libertad con 2 mil 594, mientras que delincuencia organizada registra 2 mil 335. Contrario a lo que sucede a nivel estatal, el robo suma mil 445 casos, la violación a la Ley de Armas de Fuego registra 723 ingresos y la violación 464, entre otros.
Situación en las prisiones militares
La CNDH documentó una población en cárceles federales de 30 mil 620 personas, de las cuales 5.47% ya fueron procesadas y el 6.49% sentenciadas. Las tres prisiones militares del país registran una composición distinta. El homicidio encabeza los delitos de ingreso, con 96 casos, seguido de la deserción, con 86. Por debajo de esos delitos se encuentra la desobediencia, con 38 casos y la insubordinación, con 13. Los delitos contra el honor militar y los delitos contra la salud registran nueve ingresos cada uno; la posesión de cartuchos y armas suma ocho casos; la desaparición forzada de personas registra 7, la violación seis y tortura 5, entre otros.
Problemas persistentes en centros penitenciarios
El documento también señala que en las prisiones militares se encuentra una población total de 325 hombres y 12 mujeres. Estos centros indicaron que el tipo de régimen de vigilancia que manejan es bajo, otorgando un alto nivel de libertad a los reclusos en su cotidianidad y convivencia con grupos mayores. La CNDH también identificó problemas persistentes en cárceles estatales, federales y militares. En los centros estatales, se detectó que las fallas más frecuentes fueron la clasificación inadecuada de las personas privadas de la libertad, las malas condiciones materiales e higiene de los dormitorios y la falta de personal de seguridad y custodia. La clasificación deficiente apareció en el 98.9% de los penales estatales supervisados, frente al 94.5% en 2024. Además, se detectó la insuficiencia de programas para prevenir y atender incidentes violentos, deficiencias en servicios de salud, hacinamiento y sobrepoblación, así como falta de actividades educativas, laborales, deportivas y de capacitación.
En algunos centros persistieron el autogobierno o cogobierno, actividades ilícitas, deficiencias en procedimientos disciplinarios y atención insuficiente para personas con discapacidad, población LGBT+ y personas con adicciones. La sobrepoblación afectó a 142 centros del país y representó 24 penales más que en 2024. De acuerdo con el diagnóstico, había 29 mil 388 personas por encima de la capacidad instalada reportada; Estado de México, Sonora, Chiapas, Nayarit y Morelos registraron los mayores niveles de saturación.






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