Una compleja batería de pericias técnicas y relevamientos subacuáticos se puso en marcha en Fray Bentos para esclarecer la trágica muerte de tres efectivos del Ejército uruguayo durante una maniobra de entrenamiento en aguas del río Uruguay. Por orden de la fiscal de 1.º Turno de la capital de Río Negro, Guillermina Chouy, buzos especializados de la Armada Nacional desplegados desde Montevideo trabajan en la zona para mapear el lecho fluvial y medir las corrientes exactas en el punto donde se desencadenó el siniestro.
Los efectivos abocados al procedimiento operan desde una embarcación tipo gomón realizando inmersiones de unos 40 minutos en las inmediaciones del histórico muelle del frigorífico Anglo. En paralelo, una segunda unidad naval permanece apostada a mayor profundidad para registrar los nudos de intensidad de la corriente en el lugar y garantizar el perimetrado de la escena, manteniendo alejadas a embarcaciones civiles. Como consecuencia directa de las actuaciones judiciales, la obra de reconstrucción del muelle patrimonio histórico quedó temporalmente paralizada.
De prueba de entrenamiento a tragedia bajo investigación
El fatídico episodio ocurrió durante un ejercicio de nado en superficie de 2.500 metros sobre el río Uruguay, del que participaban 20 efectivos divididos en dos grupos atados a una cuerda de seguridad, supervisados por 16 instructores y apoyados por cuatro embarcaciones de contención. Por causas que la Justicia intenta precisar, cuatro militares terminaron sumergiéndose intempestivamente durante la travesía.
El desenlace cobró la vida del alférez Matías Vasella (de 23 años y oriundo de la zona), del cabo de primera Carlos Leandro Gómez y del cabo Juan Rocha. Un cuarto efectivo logró ser reanimado en el sitio y fue derivado al Hospital Militar en Montevideo, donde evoluciona favorablemente. En el plano formal, la Fiscalía mantiene la causa caratulada como «siniestro marítimo», aunque no se descuenta una reconfiguración de la carátula penal a medida que se completen las autopsias, la toma de declaraciones a todos los participantes y los informes periciales.
Mientras el comandante en jefe del Ejército, Mario Stevenazzi, descartó de plano la existencia de negligencia y respaldó las medidas de seguridad dispuestas para la prueba, el informe interno de urgencia encomendado por la fuerza ya fue entregado a la ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo, y al presidente Yamandú Orsi. La investigación ministerial buscará determinar con lupa la planificación de la maniobra, las condiciones operativas otorgadas y la velocidad de respuesta ante la emergencia para deslindar eventuales responsabilidades administrativas o penales.





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