Revuelto gramajo clásico y crocante
La receta tradicional del revuelto gramajo, con un toque crujiente y el sabor inigualable de la carne picada.

El revuelto gramajo es un clásico de la cocina uruguaya, un plato sencillo pero lleno de sabor. La clave está en la calidad de la carne picada y en el punto de cocción del huevo, que debe quedar cremoso pero no líquido.
Ingredientes
- Huevos: 6 unidades
- Carne picada de ternera: 250 gramos
- Cebolla blanca: 1/2 unidad mediana, picada finamente
- Pimiento verde: 1/2 unidad mediana, picado finamente
- Aceite de girasol: 3 cucharadas soperas
- Sal: al gusto
- Pimienta negra recién molida: al gusto
- Queso tinto uruguayo rallado: 50 gramos
Modo de preparación
- 1
En una sartén grande, calentar 2 cucharadas soperas de aceite de girasol a fuego medio.
- 2
Agregar la cebolla y el pimiento picados y sofreír hasta que estén transparentes, aproximadamente 5 minutos. Reducir el fuego si se doran demasiado rápido.
- 3
Incorporar la carne picada y cocinar, revolviendo constantemente, hasta que esté bien dorada. Esto tomará unos 8-10 minutos. Escurrir el exceso de grasa si es necesario.
- 4
Mientras se cocina la carne, batir los huevos en un bol grande con sal y pimienta al gusto.
- 5
Cuando la carne esté lista, verter los huevos batidos sobre la sartén.
- 6
Cocinar el revuelto, revolviendo constantemente con una espátula, hasta que los huevos estén casi completamente cocidos pero aún tengan un aspecto cremoso. No sobrecocinar para evitar que se seque.
- 7
Retirar la sartén del fuego.
- 8
Incorporar el queso tinto rallado y revolver rápidamente para que se derrita.
- 9
Servir inmediatamente en platos individuales. Tradicionalmente se acompaña con pan francés tostado.
Recomendaciones profesionales
Para un sabor aún más intenso, se puede agregar un poco de chorizo picado a la carne.
Consejos de cocina
Utilizar huevos frescos y de buena calidad es fundamental para un revuelto gramajo cremoso.
Comentario final del chefEl secreto de un buen revuelto gramajo está en la paciencia y en no sobrecocinar los huevos. La clave es mantener el fuego medio y revolver constantemente.

