Un operativo de control que terminó al descubierto
El despliegue de rutina en el Área de Control Integrado (ACI) del puente internacional General San Martín se vio interrumpido abruptamente este martes 20 de octubre de 2026. En medio de las inspecciones habituales para cruzar hacia la Argentina, el personal de Prefectura Nacional Naval interceptó un automóvil que pretendía abandonar el territorio uruguayo tras recibir un pitazo urgente sobre irregularidades a bordo.
El vehículo fue frenado a raya justo antes de que dejara atrás la zona de peajes administrada por la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU). Al abrir el coche para la requisa de rutina, los efectivos confirmaron lo que la alerta advertía: una mujer de nacionalidad cubana viajaba acurrucada y oculta debajo de un bulto de ropa en el sector del asiento del acompañante, intentando eludir los puestos migratorios.
Cédula no habilitada, cocaína y pastillas de éxtasis
Al cruzar los datos de la involucrada con la Dirección Nacional de Migración de Uruguay, el sistema confirmó que la mujer tenía su cédula de identidad en trámite y no contaba con la autorización legal para salir del país. Lo que comenzó como una maniobra desesperada para cruzar la frontera tomó un tinte aún más pesado cuando las autoridades comenzaron a registrar minuciosamente cada rincón del coche.
Entre las pertenencias y los compartimentos del vehículo, los efectivos hallaron 12 envoltorios con una sustancia blanca que, tras el reactivo correspondiente, dio positivo para clorhidrato de cocaína con un peso total de 12 gramos. Además, incautaron otros cinco envoltorios con pastillas de éxtasis, dejando en evidencia un trasfondo narco que salpicó de lleno el intento de fuga clandestina.

El negocio del cruce ilegal en los pasos del Río Uruguay
La interceptación en el puente San Martín pone de manifiesto la insistencia de las redes de tráfico de personas y microtráfico de estupefacientes en los pasos fronterizos del litoral. La utilización de rutas fluviales y puentes internacionales por parte de intermediarios que lucran con la necesidad o la situación irregular de ciudadanos extranjeros representa un problema constante para las autoridades uruguayas y argentinas.
La combinación de transporte clandestino de personas con el traslado de estupefacientes sintéticos y fraccionados demuestra cómo los controles fronterizos integrados resultan una barrera clave para frenar maniobras que cruzan el delito organizado con la vulnerabilidad migratoria.
Actuaciones a cargo de la Fiscalía Penal Departamental
Ante la gravedad del procedimiento y el hallazgo de las sustancias, se dio rápida intervención a la fiscal penal departamental de Fray Bentos, Guillermina Chouhy. La magistrada dispuso la detención inmediata del conductor del automóvil y la detención de los involucrados mientras se avanzaba con los peritajes balísticos y de pesaje definitivo de los estupefacientes.
Las autoridades judiciales y de Prefectura continúan con las indagatorias para determinar el origen de las sustancias encontradas y resolver la situación procesal de la ciudadana cubana y del chofer implicado en el cruce ilegal.






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