Vecinos de San Juan de Miraflores denuncian presunto maltrato animal por parte de Greissy Ortega
Greissy Ortega, hermana de la colombiana Milena Zárate, se encuentra en medio de una controversia derivada de acusaciones por presunto maltrato animal. Los residentes del edificio en San Juan de Miraflores presentaron videos, audios y testimonios ante las cámaras de ‘Magaly TV, La Firme’, expresando su preocupación por las condiciones en las que viviría uno de los perros de Ortega y, además, por los ladridos que, según relataron, se escucharían en horarios nocturnos y en madrugada.
Denuncias y material audiovisual difundido en televisión
El programa conducido por Magaly Medina abordó el caso mediante una denuncia enviada a través del ‘Chismefono’, canal por donde los televidentes hacen llegar sus reportes. En las imágenes compartidas, se observa a un perro en una habitación con excrementos en el suelo, situación que los vecinos consideran indicativa de negligencia y que refuerza sus reclamaciones sobre el bienestar del animal.
Los vecinos manifestaron que la problemática no solo se relaciona con la higiene, sino también con el tiempo que el perro permanece encerrado. Algunos prefirieron no mostrar sus rostros por temor a represalias, pero expresaron su inquietud por las condiciones en las que se encuentra la mascota.
Reacciones de Greissy Ortega y versiones encontradas
En respuesta a las acusaciones, Ortega fue entrevistada por una reportera del programa y explicó que en ese momento no podía permitir la entrada de la periodista a su vivienda porque estaba con sus hijos. Afirmó además que el perro que aparece en las imágenes no es su cachorro. La versión de la denunciante y la de Ortega contrastaron, generando distintas interpretaciones sobre la situación del animal.
La colombiana también justificó los ladridos y llantos del perro, asegurando que no le gusta estar encerrado y que la situación se debe a su rechazo a permanecer en ese estado. Además, explicó que su mascota es un perro blanco de un año y tres meses, y que no podía permitirse el ingreso en ese momento por tener a sus hijos en casa.
Intervenciones municipales y observaciones de la administradora
Los residentes relataron que solicitaron en dos ocasiones la intervención del área de Fiscalización de la municipalidad para revisar el estado de la vivienda y el bienestar del perro. La primera visita, indicaron, no permitió el ingreso al inmueble. En una segunda oportunidad, cuando supuestamente sí se autorizó el acceso, el perro estaba siendo baño, aunque no se ha emitido un pronunciamiento oficial de las autoridades municipales sobre las conclusiones de estos controles.
La administradora del edificio afirmó reconocer la vivienda y al perro llamado ‘Copito’, además de mencionar que el olor, los excrementos y la presencia de otros animales podrían estar generando molestias. También indicó que el encanto de la vivienda con respecto a las condiciones higiénicas deja mucho que desear, pero no ofreció detalles concretos sobre las evaluaciones realizadas por el municipio.
Los vecinos expresaron su indignación por los sonidos del perro durante la noche, señalando que los ladridos y lloros son recurrentes, afectando su descanso y creando un ambiente incómodo en el edificio. Algunos también cuestionaron la alimentación y el trato que reciben los animales, creyendo que no les proporcionan comida ni atención adecuada.
El reportaje mostró un audio en el que una voz comenta que el perro llora todas las noches y que los vecinos escuchan los ladridos en horarios nocturnos, evidenciando una problemática de encierro prolongado y posible negligencia que necesita ser revisada por las autoridades para determinar si existe un riesgo para la salud y el bienestar del animal.





Dejá tu comentario
Comentá con tu nombre y Gmail. Tu correo es privado y nunca se publica.