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Terremoto de 7.4 en Chocó: el hijo del alcalde de Bahía Solano estaría bajo los escombros

erremoto de 7.4 en Chocó destruye edificaciones en Quibdó y moviliza a los socorristas.

La mañana de este lunes 10 de agosto de 2026 se convirtió en una jornada de tragedia y desesperación para el occidente del país. A las 7:34 a. m., un violento terremoto de 7.4 en Chocó sacudió con fuerza destructiva el territorio departamental, teniendo su epicentro en la jurisdicción municipal de San José del Palmar, según los datos técnicos emitidos por el Servicio Geológico Colombiano. La sacudida, caracterizada por una aceleración superficial de alta intensidad, se sintió en gran parte de la región del Pacífico y la zona andina, provocando momentos de absoluto pánico en los centros urbanos.

El impacto más severo de la sacudida se concentró en la capital del departamento, Quibdó, donde la infraestructura urbana sufrió daños irreparables. Edificios de varios niveles, establecimientos comerciales e instituciones educativas colapsaron o presentaron fisuras de extrema gravedad que obligaron a la evacuación inmediata de miles de personas. En sectores emblemáticos de la ciudad, el sismo redujo a ruinas construcciones enteras, dejando una densa nube de polvo y una escena de devastación que paralizó por completo la dinámica cotidiana de la localidad.

La gobernadora regional, Nubia Carolina Córdoba, utilizó sus canales oficiales para confirmar la dimensión de la catástrofe a los pocos minutos de ocurrido el evento. «Acabamos de pasar un grave evento sísmico en el departamento del Chocó. Nos preocupan las réplicas. Aunque el epicentro fue San José del Palmar, en la capital, Quibdó, hay heridos y graves daños en las edificaciones», señaló la mandataria, instando a los organismos de socorro a desplegar los protocolos de respuesta prioritaria en las zonas con mayores reportes de afectación.

La situación se tornó aún más compleja debido a la interrupción total del fluido eléctrico y de las redes de telefonía celular en la ciudad, lo que dificultó durante las primeras horas la consolidación de los censos de daños y la comunicación entre los habitantes y los equipos de emergencia.

La dramática búsqueda de sobrevivientes tras el terremoto de 7.4 en Chocó: el caso del hijo del alcalde de Bahía Solano

El aspecto más doloroso de la emergencia se concentra en los operativos de rescate que adelantan los bomberos y la Defensa Civil en los barrios más golpeados de Quibdó, como Guapango y Medrano. En la zona céntrica, frente a una institución educativa, una estructura de varios pisos colapsó por completo sobre los locales comerciales de la planta baja, dejando a un número indeterminado de ciudadanos atrapados bajo las losas de concreto y el ladrillo destruido.

Narciso Córdoba, vocero del Cuerpo de Bomberos de Quibdó, ofreció un angustioso balance preliminar a través de los medios nacionales, solicitando el acordonamiento urgente de las vías para permitir el paso de la maquinaria pesada. «En este momento hay personas atrapadas en una edificación que colapsó y habría unas seis personas atrapadas. En los barrios Guapango y Medrano estamos esperando hacer un análisis para dar la información oficial», explicó el socorrista mientras los equipos de trabajo operaban manualmente para retirar el material acumulado.

En medio del despliegue de los socorristas, surgió una información que ha generado una profunda conmoción a nivel regional y nacional. Entre las personas atrapadas bajo las ruinas de una de las edificaciones colapsadas en la capital se encontraría el hijo de seis años del alcalde del municipio de Bahía Solano. Equipos especializados concentran sus esfuerzos en ese punto neurálgico utilizando herramientas de corte y sensores de búsqueda para intentar establecer contacto con los posibles sobrevivientes confinados en los vacíos estructurales.

Padres de familia y allegados recorren angustiados las calles de la ciudad en busca de información sobre sus parientes. Testigos presenciales relataron a las emisoras de radio locales el ambiente de desesperación que se vive en las esquinas de Quibdó, donde cientos de personas remueven mampostería con sus propias manos movidas por la urgencia de hallar a sus familiares tras el colapso de las viviendas.

Balances oficiales de víctimas y las pérdidas materiales del terremoto de 7.4 en Chocó

Con el paso de las horas, la Gobernación del Chocó emitió un reporte consolidado que confirma la magnitud de la tragedia humana. El informe oficial suscrito por la gobernadora Nubia Carolina Córdoba da cuenta de al menos cuatro personas fallecidas y 69 lesionadas, quienes debieron ser trasladadas de urgencia hacia el Hospital San Francisco de Asís y diversos centros asistenciales de la red pública y privada, los cuales operan al límite de su capacidad operativa.

Los daños a la infraestructura pública e histórica de Quibdó reflejan la fuerza del movimiento telúrico. La emblemática Catedral Basílica de la ciudad registró el colapso parcial de una de sus torres principales, mientras que el resto de la estructura de piedra y mampostería sufrió profundas grietas diagonales que obligaron a clausurar el recinto de manera indefinida por riesgo inminente de derrumbe total.

Las instituciones educativas de la capital también sufrieron el impacto directo del sismo. En varias sedes escolares se registraron caídas de muros de cerramiento y desprendimiento de techumbres en aulas de clase, obligando a los docentes a evacuar a los estudiantes hacia las canchas y parques en medio de escenas de llanto y confusión. La rápida reacción de las comunidades académicas evitó un número mayor de víctimas mortales en los planteles educativos durante el horario de la mañana.

La representante a la Cámara por el departamento, Astrid Sánchez Montes de Oca, describió la situación del centro urbano como un escenario de caos absoluto. La congresista, quien se encontraba dentro de un edificio que sufrió severos agrietamientos en el momento del sacudón, hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para que envíe contingentes de rescate de la Policía y el Ejército con el fin de reforzar los trabajos de remoción de ruinas y control del orden público.

La respuesta de los organismos nacionales y la amenaza persistente de réplicas

Frente a la gravedad de los acontecimientos, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres activó la Sala de Crisis Nacional en Bogotá para coordinar el envío de brigadas de búsqueda y rescate urbano altamente especializadas hacia el departamento del Chocó. La prioridad de los equipos aerotransportados radica en apoyar las labores de penetración en las estructuras colapsadas de Quibdó y evaluar la estabilidad de las vías de acceso a los municipios más aislados de la subregión del San Juan.

La preocupación técnica de las autoridades geológicas se centra en la alta probabilidad de que se presenten réplicas de consideración en la misma zona de falla. El Servicio Geológico Colombiano reiteró a la población la necesidad de no retornar a viviendas ni a edificios que presenten grietas en muros de carga o deformaciones en sus vigas principales hasta tanto los ingenieros de gestión del riesgo realicen la inspección técnica correspondiente.

Las autoridades locales han habilitado albergues temporales en polideportivos y zonas abiertas para brindar refugio a las familias que perdieron sus hogares o que se niegan a regresar a sus inmuebles por temor a nuevos derrumbes. La Cruz Roja Colombiana y la Defensa Civil avanzan en la distribución de kits de primeros auxilios, agua potable y atención psicosocial para las víctimas y los socorristas que participan en las tareas de búsqueda.

El departamento se mantiene en estado de calamidad pública mientras las labores de rescate se intensifican en los puntos críticos de Quibdó, con la esperanza de hallar con vida a los ciudadanos atrapados bajo los restos estructurales.

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