La Sopa de tortilla, conocida también como Sopa azteca, es un plato tradicional de la cocina mexicana que combina el crujiente de la tortilla, un caldo de tomate triturado y el toque ahumado del chile pasilla. Resulta económica, reconfortante y muy sabrosa.
Se prepara con cebolla, ajo y chile pasilla, y su técnica clave es sofreír primero la salsa para concentrar su sabor antes de incorporar el caldo. Al final, se sirve con tiras de tortilla de maíz crujientes, acompañadas de aguacate, queso, crema y chile, aunque las guarniciones pueden variar según el presupuesto.
La técnica clave para lograr el sabor intenso del caldo
La receta rinde cuatro porciones y ofrece valores nutricionales aproximados por porción, incluyendo aguacate, queso y crema. Es importante destacar que estos datos son estimaciones y pueden variar según los Ingredientes utilizados.
El caldo puede guardarse en un recipiente hermético dentro de la nevera durante hasta tres días. Las tortillas fritas deben almacenarse separadas, en un recipiente cerrado y a temperatura ambiente, sin mezclarse con el caldo hasta el momento de servir.
Además, el caldo se puede congelar por hasta dos meses. Al descongelarlo, debe calentarse en una cazuela antes de añadir las guarniciones.






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