El ministro de Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, denunció este jueves el creciente centralismo del poder en la Unión Europea y acusó a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de actuar como «fuhrer», al tiempo que criticó las ambiciones militares del canciller alemán, Friedrich Merz, vinculándolas a la nostalgia del nazismo.
En una intervención durante el Foro Económico Oriental en Vladivostok, Lavrov sostuvo que Bruselas intenta trasladar a la Comisión competencias que, según la Constitución de la UE, nunca fueron transferidas a nivel europeo. «Llamamos ‘fuhrer Ursula’ a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Está tratando de trasladar a la Comisión Europea competencias y responsabilidades que, según las decisiones adoptadas por la Unión Europea en su conjunto, nunca fueron transferidas a Bruselas y siguen correspondiendo a los gobiernos nacionales», afirmó.
OTAN y la crisis migratoria
El ministro ruso también expresó su desconfianza sobre el futuro de la OTAN, asegurando que «no va a durar mucho más». Según sus palabras, la Alianza Atlántica busca «nuevas razones para prolongar su existencia», pero este esfuerzo no puede mantenerse por mucho tiempo. «Ahora busca centrarse en contener el auge de China», apuntó.
Además, Lavrov criticó la política migratoria de la UE, afirmando que la «puerta abierta» a inmigrantes ha generado una crisis en el continente. «Está provocando descontento entre la población nativa, que se ve obligada a pagar impuestos para mantener a personas que han llegado al país», señaló.
En un giro más polémico, el diplomático ruso incluyó a los ciudadanos ucranianos en esta crítica, al destacar que las ayudas que recibieron desde el inicio de la guerra en 2022 «superan considerablemente las prestaciones por desempleo disponibles para los propios ciudadanos de esos países».
En cuanto a Merz, Lavrov lo acusó de intentar «convertir a Alemania en la principal potencia militar de Europa», lo cual, según él, «es muy triste para Europa y extremadamente peligroso». «Europa está convirtiéndose una vez más en una fuente de ideas sobre la superioridad nacional y racial», afirmó, al tiempo que lo vinculó a una «nueva oleada de metástasis del nazismo en Alemania».
Finalmente, el ministro ruso señaló a Alemania como el actor principal detrás de la ruptura de las relaciones entre Rusia y Europa. «Alemania está intentando de nuevo poner a todos los demás bajo su control y frenar cualquier iniciativa hacia unas relaciones normales con Rusia que todavía exista en algunos países de la UE, aunque ya sean muy pocos», concluyó.





Dejá tu comentario
Comentá con tu nombre y Gmail. Tu correo es privado y nunca se publica.