La Reserva Federal mantiene su política monetaria sin cambios antes de las elecciones de medio mandato
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) está prevista que anuncie este miércoles su próxima decisión en materia de política monetaria, en un contexto donde la mayoría de los analistas anticipan que no realizará modificaciones en los tipos de interés. La última subida de la tasa de referencia ocurrió en su reunión anterior, marcando el primer incremento en más de tres años, aunque se espera que haya un aumento previo a que concluya el año.
Factores económicos y contexto electoral influyen en la decisión de la Fed
A pesar de que la inflación sigue siendo un desafío para la economía estadounidense, así como para otras del mundo, la Fed probablemente optará por esperar antes de aplicar un endurecimiento adicional en su política monetaria. La estrategia busca dejar tiempo a los mercados para asimilar el incremento previo y analizar su impacto, además de otorgar margen para evaluar comportamientos futuros en función de los datos económicos disponibles.
El encuentro del 28 de octubre se realiza a menos de una semana de las elecciones legislativas de medio mandato, conocidas como ‘midterms’, que constituyen una prueba significativa para el presidente Donald Trump. Además, el mandatario ha señalado estos comicios como una fecha clave, tras la cual tomará decisiones relacionadas con la situación en Irán, sin ofrecer detalles adicionales por el momento.
Perspectivas de la política monetaria y datos económicos recientes
Los expertos coinciden en que, en este contexto, una subida en los tipos de interés resulta poco probable en la reunión próxima de la Fed. Cristina Gavín Moreno, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión, afirmó que no se esperan cambios en la política de intervención, y que la autoridad monetaria mantendrá los tipos en el rango del 3,75% al 4%, tras el incremento del mes pasado. La proximidad de las elecciones y la necesidad de evaluar el impacto de la subida anterior son factores que justifican la decisión de mantener las tasas sin cambios en esta ocasión.
En septiembre, la inflación alcanzó el 3,7%, en aumento respecto al 3,4% del mes anterior, impulsada principalmente por el aumento en los precios de la gasolina y otros energéticos. Durante la semana pasada, el precio del petróleo West Texas Intermediate (WTI) tocó máximos desde mayo, situándose cerca de los 100 dólares por barril. Por otro lado, el mercado laboral mostró una moderación en septiembre, con la creación de 29.000 puestos de trabajo, en comparación con los 133.000 empleos generados en agosto.
Expectativas y declaraciones de miembros de la Federal Reserve
Expertos consideran que los datos recientes confirman la fortaleza del mercado laboral y la persistente elevada inflación. Kish Pathak, analista de renta fija de MFS, y Erik Weisman, economista jefe y gestor de carteras, señalaron que un mes adicional de datos no es suficiente para determinar si la tendencia de cambio en la inflación y el empleo se ha consolidado.
Las declaraciones públicas de miembros de la Fed también apoyan la expectativa de que no habrá cambios en las tasas este miércoles. Kevin Warsh, presidente del banco central, indicó desde Bangkok, donde el FMI celebraba su conferencia anual, que en el último mes «todo se ha ajustado a nuestras expectativas», una postura muy diferente a la adoptada en Jackson Hole antes del incremento en septiembre. Otros vicepresidentes, como Philip Jefferson y Michelle Bowman, junto con el gobernador Chris Waller, han manifestado que la Fed no tiene prisa por subir los tipos, aunque no descartan futuros aumentos.
Waller, en particular, expresó a principios de mes en un evento en Estambul que las futuras decisiones dependerán de los datos económicos, y que no es necesario que las subidas se produzcan en reuniones consecutivas, aunque prevé que podrían ocurrir en diciembre si las condiciones así lo ameritan.
La reunión del banco central también abordará otros temas que afectan la economía estadounidense, como la situación del sector de inteligencia artificial, que ha generado volatilidad en los mercados bursátiles en las últimas semanas, y el aumento en los rendimientos de los bonos tanto en Estados Unidos como en otros países desarrollados, factores que influyen en la decisión sobre los tipos de interés.
Perspectivas para la próxima subida y consideraciones futuras
La expectativa de una pausa en la subida de tipos en octubre no significa el fin del ciclo restrictivo. Se prevé que la Fed implemente una subida de 25 puntos básicos en su reunión de diciembre, una expectativa ampliamente descontada por los mercados. Ebury, por ejemplo, estima que la Fed mantendrá los tipos sin cambios en noviembre y aplazará la subida a diciembre, teniendo en cuenta que la inflación y el mercado laboral muestran signos de moderación, pero que la inflación aún requiere control.
Antes de esa reunión de diciembre, los responsables de política monetaria dispondrán de nuevos datos económicos para evaluar, aunque las previsiones indican que los precios seguirán en ascenso y el mercado laboral se mantendrá estable. La analista de Ibercaja destacó que, pese al incremento de la inflación en septiembre, aún es prematuro confirmar una tendencia al alza persistente, y que en diciembre podrían adoptarse nuevas decisiones de incremento en las tasas, situándolas en un rango entre el 4% y el 4,75%.
Finalmente, las decisiones posteriores a las elecciones de medio mandato, especialmente en lo que respecta a la política internacional y la guerra en Irán, serán cruciales para definir el rumbo de los tipos de interés en un contexto marcado por riesgos geopolíticos y presiones sobre los mercados energéticos.





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