Infancia y entorno familiar de Maribel Verdú
Maribel Verdú nació el 2 de octubre de 1970 en el barrio de San José de Valderas, en Alcorcón, una zona conocida culturalmente por los medios como la «cuna de la cultura quinqui». Creció junto a sus padres, Gregorio y Maribel; él trabajaba como vendedor de coches y ella se dedicaba a las tareas del hogar y también ejercía como modelo. La infancia de Verdú fue feliz y marcada por una vida sencilla, propia de muchos niños que crecieron en los años 80.
En una entrevista, la actriz rememora: «Lo primero que me viene a la memoria es una infancia muy feliz con unos padres que ejercieron de padres de verdad. Que me llevaban a Cercedilla con la tortilla de patatas y la ensaladilla a pasar un domingo. Y en verano, a la playa de San Juan o A Coruña». También recuerda que su padre solía jugar mucho con ella y que durante el verano, su padre se echaba la siesta mientras su madre y ella se iban a comer helado o simplemente pasaban tiempo en la playa.
Relaciones familiares y primeros años
Fue la primera hija de su familia, la primera sobrina y la primera nieta. La llegada de sus hermanas gemelas, Carlota y Marina, fue un momento difícil para ella. Según relata, experimentó celos intensos y protagonizó conductas preocupantes, como intentar ahogar a sus hermanas. En una ocasión, su madre le pidió que vigilara a las niñas mientras tendía la ropa; cuando volvió, la pequeña aseguró que estaban durmiendo, pero su madre notó algo extraño. Verdú relata que su método para «matar» a sus hermanas consistía en envolverlas en mantas y colocarles el capazo encima. Desde entonces, empezó a comportarse mal y a negarse a comer, pero un especialista le indicó a su madre que con el tiempo sus celos desaparecerían, lo cual ocurrió aproximadamente una semana después.
Recuerdos sensoriales de su infancia
Para Verdú, la infancia está llena de olores y sabores que permanecen en su memoria. Ella recuerda con especial cariño los momentos en que pasaba todo el día jugando en la calle y, por las tardes, disfrutaba de un delicioso bocadillo de leche condensada con rodajas de plátano, preparado por su madre, que ha quedado como uno de sus mayores recuerdos.
Sus años en la casa de sus abuelos y su ambiente familiar
Poco después, la actriz pasó a vivir con sus abuelos en el barrio de Argüelles, mientras sus padres cuidaban de sus hermanas menores. Comenzó a asistir al colegio Santo Ángel de la Guardia, donde también habían estudiado su madre, tías y abuela. La vivienda era una casa amplia y llena de contrastes. Verdú explica: “Viví en casa de mis abuelos, en aquella casa enorme con todas mis tías. En mi familia eran ocho hermanos, cuatro chicos y cuatro chicas, aunque en ese momento los chicos ya se habían ido de casa. Mi abuelo era militar, coronel, bastante de derechas y muy tradicional, mientras que todas mis tías eran socialistas”. La actriz recuerda con cariño las visitas al Parque del Oeste para escuchar a Rosa León, acompañada de sus tías y sus novios, a quienes subía en sus hombros.
Una de sus figuras de inspiración era Pippi Calzaslargas, a quien imitaba con trenzas en posición vertical. A pesar de su admiración por personajes como ella, Verdú afirma que nunca hizo pellas y que disfrutaba asistiendo al colegio, ya que era una niña feliz y no se atrevía a faltar. Sus estrictos abuelos y padres hacían que la disciplina fuera una constante en su crianza.





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