El papa León XIV inicia este domingo su histórica visita apostólica a la República Argentina, marcando el regreso de un pontífice al país tras casi 40 años de ausencia. Procedente de Uruguay, el Santo Padre aterriza a las 16:30 en el Aeropuerto Internacional Jorge Newbery (Aeroparque), dando comienzo a un itinerario de cuatro días cargado de simbolismo religioso, encuentros políticos y recorridas por los centros urbanos más populosos del país vecino.
La llegada de Robert Prevost adquiere una dimensión especial para la feligresía local. Luego de la decepción que dejó entre muchos fieles la inconclusa visita del fallecido papa Francisco a su patria natal durante sus más de doce años de pontificado, la presencia de León XIV representa una reparación histórica y un acontecimiento de alto impacto social. El viaje, que estuvo en duda tras la cirugía de adenocarcinoma pulmonar a la que fue sometido el pontífice el pasado 13 de octubre en el hospital Gemelli de Roma, cuenta con la autorización plena de su equipo médico.


Antecedentes y la huella de Juan Pablo II
Para encontrar un antecedente directo de esta envergadura hay que remontarse a abril de 1987, cuando Juan Pablo II recorrió diez ciudades argentinas y encabezó la Jornada Mundial de la Juventud. Aquella fue la segunda visita del papa polaco a suelo argentino, tras su histórica y relámpago travesía de 31 horas en junio de 1982 en medio de la guerra de las Malvinas para llevar un mensaje de paz.
En esta oportunidad, bajo el lema «Bienvenidos todos. Vayan y anuncien», León XIV desplegará una agenda rigurosamente estructurada por la Santa Sede. A diferencia del estilo impredecible que caracterizó a Francisco, el actual pontífice se apegará a discursos y alocuciones previamente revisados por el Vaticano. La comitiva eclesial contempla un séquito de 20 colaboradores directos, un dispositivo de salud dedicado y a la Guardia Suiza, además del seguimiento de más de 2500 periodistas acreditados de diversos países.
Impacto regional y el pulso político sudamericano
La escala argentina forma parte de una gira sudamericana de mayor aliento que ya recorrió Uruguay y que continuará en Perú hasta el 16 de noviembre. Este despliegue pone de relieve la centralidad del continente en las prioridades pastorales de la Santa Sede, abordando problemáticas comunes a la región como la pobreza, la inclusión laboral, la ética en el desarrollo de la inteligencia artificial y el cuidado de los sectores más vulnerables.
El trasfondo político local también añade tensión y expectativa al viaje. En la previa de un año electoral en la Argentina, el Santo Padre mantendrá este mismo domingo una reunión privada en la Casa Rosada con el presidente Javier Milei, para luego encabezar un acto institucional en el Palacio Libertad junto a gobernadores, legisladores y diplomáticos. La cumbre expondrá las miradas contrapuestas entre el modelo social de la Iglesia —enfocado en el rol articulador del Estado y la regulación de la tecnología— y la agenda de desregulación y ajuste promovida por el Poder Ejecutivo argentino.
Tres misas masivas, Claypole y la cárcel de Devoto
La agenda oficial contempla tres grandes celebraciones litúrgicas que proyectan reunir a millones de personas. La primera misa multitudinaria se oficiará el lunes 9 a las 11:30 en el Monumento a los Españoles, en el barrio porteño de Palermo, donde se aguarda la asistencia de 1,5 millones de fieles. El martes 10, tras volar hacia la provincia de Córdoba, León XIV celebrará una segunda misa en la Escuela de Aviación Militar ante unas 800.000 personas. El cierre litúrgico tendrá lugar el miércoles 11 a las 10:00 en la plaza de la Basílica de Luján, con una convocatoria estimada entre 1,5 y 2 millones de asistentes.
Además de los actos masivos, la visita se destaca por su marcado cariz humano e inclusivo. El lunes por la mañana, el pontífice recorrerá el Pequeño Cottolengo Don Orione en Claypole, donde saludará a personas con discapacidades severas. Asimismo, el miércoles iniciará su jornada con una visita al Complejo Penitenciario Federal de Villa Devoto para encontrarse con los reclusos. La agenda se completará con reuniones con el mundo del trabajo en la Universidad Católica Argentina (UCA), líderes interreligiosos en el Palacio San Martín y una vigilia juvenil en la capital argentina.
Cierre de agenda y partida hacia Perú
Tras finalizar la misa y los actos protocolares en la Basílica de Luján el miércoles 11 de noviembre, León XIV se trasladará al Aeropuerto Internacional de Ezeiza para la ceremonia de despedida oficial a las 13:30 horas. Desde allí emprenderá su vuelo hacia Lima para completar el tramo final de su gira sudamericana.
El paso de León XIV por el Cono Sur dejará un testimonio centrado en la cohesión social y el diálogo institucional. Para los fieles y las autoridades de la región, el viaje marca el inicio de una nueva etapa de vinculación entre el Vaticano y las naciones latinoamericanas.













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