Fuertes lluvias en Sonora provocan inundaciones, daños y fallecimientos en Guaymas y Empalme
Las intensas precipitaciones registradas en el sur de Sonora durante el viernes 30 de octubre ocasionaron severas inundaciones en las localidades de Guaymas y Empalme, dejando dos personas fallecidas y provocando daños en viviendas, vehículos e infraestructura eléctrica. Las corrientes de agua y lodo que se formaron por la tormenta tropical que atravesó la región afectaron significativamente la zona, movilizando a las autoridades para atender la contingencia.
Volumen de precipitación y fenómenos extremos
Uno de los aspectos que ilustran la magnitud del evento fue el volumen de precipitación acumulado en Guaymas, donde en apenas 45 minutos se registraron aproximadamente 120 milímetros de lluvia. Esta cantidad triplicó la estimación inicial, que proyectaba unos 40 milímetros en un período de 12 horas. Este volumen de agua fue suficiente para causar daños considerables y complicar la circulación en distintas áreas de la ciudad.
Fatalidades y riesgos asociados a las corrientes de agua
El saldo más trágico de las inundaciones fue la muerte de dos hombres, quienes viajaban en un automóvil que fue arrastrado por la corriente de un arroyo en la colonia Misión del Sol, en Guaymas. El vehículo quedó atrapado bajo un puente, tras incrementarse el caudal de agua y sobrepasar la capacidad de desplazamiento del mismo. Los ocupantes no lograron salir a tiempo y fallecieron a causa del incidente, lo que evidenció los peligros que representan los escurrimientos y las corrientes de agua en condiciones de precipitaciones intensas, especialmente en zonas cercanas a arroyos y cauces naturales.
Afectaciones en viviendas, vehículos y calles
Diversas familias en Sonora reportaron afectaciones en sus viviendas, principalmente en Guaymas y Empalme. En la colonia Mirador, cinco viviendas quedaron inundadas, alcanzando aproximadamente 10 centímetros de agua en su interior. Además, durante la misma jornada, se registraron el desplazamiento de tres vehículos por las corrientes de agua: dos de ellos quedaron debajo de un puente, y un tercero sufrió daños por la fuerza de los escurrimientos. Las precipitaciones provocaron encharcamientos y diversas inundaciones en vialidades del centro, el malecón turístico y otras zonas de Guaymas, lo que complicó la circulación y obligó a los conductores a extremar precauciones.
Daños en infraestructura eléctrica y acciones de atención emergente
Las lluvias también ocasionaron daños en la infraestructura eléctrica, afectando seis postes de alta tensión. En respuesta, las autoridades y los equipos especializados realizaron revisiones para mitigar riesgos adicionales y garantizar la seguridad de la población. En Empalme, las inundaciones se concentraron principalmente en zonas bajas, donde las acumulaciones de agua y los escurrimientos provenientes de las sierras dificultaron la movilidad y generaron situaciones de riesgo en diversas áreas.
Personal de Protección Civil llevó a cabo recorridos en ambos municipios para identificar puntos críticos, evaluar las afectaciones y ofrecer atención a los habitantes en caso de emergencias. La vigilancia se intensificó en espera de posibles lluvias adicionales y la continua elevación de los niveles de agua en arroyos y cauces.
Respuesta institucional y operativo ante las inundaciones
Debido a la magnitud de los daños, el Gobierno de Sonora implementó un operativo interinstitucional para atender a las comunidades afectadas en Guaymas y Empalme. Participaron en estas labores elementos de Protección Civil, la Secretaría de Marina, el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Policía Estatal, bomberos y corporaciones municipales. La Secretaría de Marina activó el Plan Marina en su fase de auxilio, mientras que las autoridades instalaron el Comité de Operaciones de Emergencias para coordinar la respuesta integral.
Asimismo, se habilitó el Centro de Desarrollo de Fátima como un albergue temporal destinado a proporcionar refugio y asistencia a quienes necesitaban resguardarse. La evaluación de los daños continúa, pero hasta el cierre de la jornada del 30 de octubre, no se había presentado un balance económico definitivo de las pérdidas ocasionadas por las lluvias. Tampoco se cuenta con un censo detallado de los damnificados ni del total de viviendas y establecimientos afectados en ambos municipios.
Las autoridades mantienen activa la atención y los recorridos preventivos en las zonas de mayor riesgo, en un esfuerzo por reducir posibles daños adicionales. La emergencia ha puesto de manifiesto nuevamente la vulnerabilidad del sur de Sonora frente a fenómenos meteorológicos extremos, con un saldo preliminar que incluye dos personas fallecidas, viviendas inundadas, vehículos arrastrados y daños en infraestructura eléctrica.





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