La sintonía fina entre la torre ejecutiva y la huella de seregni parece haber encontrado un punto de fricción en la billetera de los contribuyentes. Desde estados unidos, donde mantiene una agenda de alto nivel con inversores y representantes de la administración trump, el ministro Gabriel Oddone lanzó un mensaje que resuena como un balde de agua fría para los sectores más radicales de su propia fuerza política. Con la firmeza de quien maneja los números reales de la macroeconomía, el jerarca desactivó la posibilidad de implementar una reforma tributaria profunda en lo que resta del actual ejercicio, contradiciendo los planes de las unidades técnicas oficialistas.
El freno de Gabriel Oddone a la avanzada fiscalista
El detonante de esta declaración fue el informe de la unidad temática de economía del frente amplio, que puso sobre el tapete la necesidad de retocar el impuesto al patrimonio, el irae y el irpf bajo una lógica de mayor distribución de la riqueza. Sin embargo, para el titular del ministerio de economía y finanzas (mef), estas propuestas no tienen lugar en el cronograma vigente. El ministro fue tajante al señalar que los objetivos fiscales trazados al inicio del mandato ya se consideran alcanzados, por lo que cualquier alteración en la carga impositiva actual queda, de momento, fuera de la órbita de ejecución del gobierno de yamandú orsi.
Aunque reconoció que el debate es saludable para la construcción política de largo plazo, el ministro marcó un cerco infranqueable: el poder ejecutivo no tiene intenciones de reabrir discusiones que puedan alterar la estabilidad jurídica y financiera del país en este tramo. Esta postura del jerarca busca enviar una señal de calma a los mercados internacionales, asegurando que, pese a las presiones internas de los sectores que integran la coalición, la conducción económica mantiene el timón firme en la ortodoxia y el cumplimiento de las metas preestablecidas.
El IVA personalizado: la única puerta abierta
Dentro del amplio abanico de sugerencias impositivas, existe solo un punto en el que el mef parece dispuesto a trabajar: el esquema de devolución selectiva de tributos al consumo. El ministro confirmó que su equipo técnico sigue analizando la viabilidad de un «iva personalizado». Esta herramienta permitiría, mediante el uso de tecnología y trazabilidad financiera, que la carga del impuesto varíe según el perfil socioeconómico del consumidor, beneficiando directamente a los hogares con menores ingresos sin necesidad de reducciones generalizadas que erosionen la recaudación central.
Misión en Washington y estabilidad
La estancia de la delegación uruguaya en la capital estadounidense no es casual. El ministro ha mantenido encuentros clave para asegurar el flujo de inversiones tecnológicas hacia uruguay, posicionando al país como un socio confiable frente a las políticas de la nueva gestión en la casa blanca. En este contexto, un anuncio de revisión al alza de impuestos como el irae (impuesto a las rentas de las actividades económicas) resultaría contraproducente para la imagen de «hub regional» que uruguay intenta consolidar. La prioridad del ministerio hoy es la captación de capitales, no el aumento de la presión interna.
El conflicto interno en el oficialismo
La decisión de Gabriel Oddone deja en una posición incómoda a la comisión nacional de programa del frente amplio. Mientras las bases y las unidades técnicas reclaman ajustes distributivos inmediatos para paliar el déficit social, el equipo económico prioriza la sostenibilidad y la imagen internacional. Esta disparidad de criterios anticipa un congreso partidario intenso en octubre, donde la conducción de la economía será, sin dudas, uno de los ejes de debate más calientes entre la militancia y la gestión. Por ahora, el ministro ha sido claro: los impuestos se quedan como están.
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