Hacer las compras en la feria o el supermercado se transformó en un dolor de cabeza para miles de familias uruguayas durante los primeros días de setiembre. El precio del tomate, uno de los productos infaltables en la mesa cotidiana, registró un salto brusco en sus cotizaciones debido a una escasez pronunciada en la plaza local. La menor disponibilidad de producto fresco se siente con fuerza en las verdulerías de todo el país, obligando a los consumidores a ajustar sus presupuestos o buscar alternativas para no resentir el bolsillo.
Según los datos provistos por la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM), el volumen de tomate que ingresa actualmente para su comercialización ronda las 200 toneladas semanales. Esta cifra representa exactamente la mitad de las cerca de 400 toneladas que históricamente arriban al mercado mayorista para esta época del año. La pronunciada brecha entre la demanda habitual y la oferta disponible generó una presión inmediata sobre los valores finales, encareciendo significativamente las variedades más consumidas en los hogares.
Variación de valores y antecedentes comparativos en el mercado
La escalada de precios se refleja de manera clara al repasar la evolución semanal de las tarifas mayoristas y minoristas. A finales de agosto, concretamente el lunes 31, el kilo de tomate perita de tamaño grande cotizaba en un rango de entre $180 y$ 200. Siete días después, al inicio de la primera semana de setiembre, la misma variedad pasó a comercializarse entre los $ 250 y $260 por kilo, marcando un incremento directo de$ 60.
Una trayectoria idéntica experimentó el tomate redondo de gran tamaño. Sus registros pasaron de un piso de $170 y un techo de$ 180 por unidad de medida a fijarse en la franja de los $250 a$ 260. La única excepción dentro del rubro fue el tomate cherry, que mantuvo sus valores sin sobresaltos mayores de una semana a otra. Esta dinámica grafica el peso que los factores estacionales y de producción tienen sobre la economía familiar, donde variaciones de esta magnitud alteran de inmediato el costo de la canasta básica alimentaria.
EVOLUCIÓN DE PRECIOS Y VOLUMEN EN LA UAM - Oferta semanal actual: ~200 toneladas (promedio histórico para la época: ~400 toneladas). - Tomate perita grande: pasó de $ 180-$ 200 a $ 250-$ 260 por kilo. - Tomate redondo grande: pasó de $ 170-$ 180 a $ 250-$ 260 por kilo. - Tomate cherry: sin variaciones significativas en el período evaluado. - Causa principal: bajo sol estacional y temporal en Salto con pérdida de 40 hectáreas.El impacto del clima en la producción hortícola y el contexto regional
Para comprender la raíz de este fenómeno es necesario observar las condiciones meteorológicas que castigaron al sector productivo durante los meses invernales. La principal causa de la merma se originó en la baja insolación registrada en mayo, junio y julio. La escasa luz solar afectó en forma directa el desarrollo de las plantas, ralentizando el crecimiento de los frutos en los invernáculos y postergando los ciclos de cosecha previstos por los productores del norte del país.
A este factor estacional se le sumó un evento meteorológico adverso de gran magnitud ocurrido el pasado 18 de julio en el departamento de Salto, cuenca clave para el abastecimiento nacional. El temporal desatado en esa jornada causó daños severos en el 15% de la superficie de cultivos protegidos de la zona, destruyendo la infraestructura de aproximadamente 40 hectáreas de invernáculos. Los cultivos que se encontraban resguardados bajo esas estructuras sufrieron pérdidas totales, eliminando de golpe una cuota sustancial de la producción que debía ingresar al mercado en estas semanas.
Fenómenos climáticos extremos como sequías, heladas o granizadas golpean de manera recurrente a las economías hortícolas de América Latina. En la región, la producción de hortalizas bajo cubierta enfrenta una vulnerabilidad permanente ante eventos meteorológicos severos, los cuales no solo arruinan el trabajo de meses de las familias granjeras, sino que provocan subas repentinas de precios en los grandes centros urbanos de los países vecinos.
Voces oficiales y proyecciones de mercado
Las autoridades del sector confirmaron que el panorama actual demandará tiempo para normalizarse por completo. Pablo Pacheco, jefe del Área de Información de Mercados de la UAM, explicó que las secuelas de la falta de luz solar durante el invierno continuarán incidiendo en el volumen cosechado a lo largo de las próximas semanas, extendiendo sus efectos hasta entrado el mes de octubre.
Pacheco detalló que durante este lapso la cotización del producto mantendrá una alta volatilidad, con posibilidad de experimentar leves descensos temporales seguidos de nuevos repuntes. Sin embargo, el vocero de la UAM precisó que, al realizar el balance mensual, los valores promedios de setiembre y octubre se ubicarán sensiblemente por encima de la expectativa histórica para la temporada.
Qué esperar para los próximos meses en las góndolas
La recuperación plena del volumen de tomate disponible en el mercado interno dependerá de la entrada en producción de los nuevos ciclos del litoral norte y del progresivo aumento de las temperaturas y las horas de sol primaverales. Hasta tanto no se estabilice el flujo de cargas hacia la UAM, la recomendación para la población apunta a administrar el consumo u optar por hortalizas de temporada que mantengan precios más accesibles.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la importancia de fortalecer los sistemas de protección agrícola y la gestión del riesgo climático para los pequeños y medianos productores del país. La resiliencia de la granja nacional resulta determinante para garantizar el abastecimiento continuo de alimentos frescos y evitar que los imponderables del tiempo se trasladen de forma directa al bolsillo de la gente.





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