Economía y agro

El BCU advierte que ahorrar en dólares genera pérdidas

Un informe del Banco Central del Uruguay revela que ahorrar en dólares generó una pérdida promedio de 6% anual en poder de compra entre 1972 y 2026.

Billetes en dólares y pesos argentinos decomisados durante el procedimiento aduanero en el puente San Martín.
El Banco Central del Uruguay analizó el rendimiento del ahorro en dólares.

Durante generaciones, la costumbre de resguardar el fruto del trabajo en billetes norteamericanos se consolidó como una tradición fuertemente arraigada en los hogares uruguayos. Sin embargo, un riguroso trabajo de investigación publicado por el Banco Central del Uruguay (BCU), titulado “Uruguay: Profundización financiera en moneda nacional”, cuestionó de manera directa la efectividad de esta práctica de protección financiera.

El documento oficial examina en profundidad las decisiones de ahorro de la población y concluye que, si bien el billete estadounidense puede servir en coyunturas puntuales como un mecanismo de cobertura frente a crisis extremas, el costo asociado en términos de rendimiento real resulta excesivamente elevado. De acuerdo con las proyecciones y mediciones históricas presentadas por la autoridad monetaria, guardar divisas en depósitos a la vista implicó un deterioro constante de la capacidad de compra para el consumidor uruguayo cotidiano.

A pesar de las transformaciones económicas ocurridas en los últimos veinte años, la economía local sigue arrastrando una considerable inercia cultural hacia la divisa norteamericana. Las estadísticas oficiales de la autoridad bancaria revelan que a julio de 2026 el 72% de los depósitos bancarios del sector privado no financiero se mantenían nominados en moneda extranjera. Aunque la cifra refleja un descenso significativo en comparación con los niveles cercanos al 90% registrados a comienzos de la década de 2000 —habiendo caído tres puntos porcentuales solo en el último año—, la plaza financiera uruguaya se sostiene entre las de mayor nivel de dolarización de toda la región.

Números que derriban un mito de cinco décadas

El análisis cuantitativo de la institución abarca un extenso período comprendido entre 1972 y 2026. Los datos recopilados demuestran que quienes optaron de forma persistente por la modalidad de depósitos a la vista en moneda extranjera sufrieron una pérdida promedio cercana al 6% anual en su poder de compra en el mercado local.

A la caída sostenida del rendimiento real se suma una marcada inestabilidad en el tiempo. El estudio advierte que la probabilidad de registrar pérdidas de capital real se incrementa exponencialmente a medida que se estira el horizonte de permanencia del capital depositado. Para un ahorrista uruguayo en moneda extranjera, la posibilidad matemática de perder capacidad de compra se ubicó por encima del 60% en todos los tramos temporales analizados: arrancó en un 63% para un horizonte de solo un mes, se elevó al 80% en plazos a 10 años y alcanzó un contundente 93% en las ventanas de ahorro fijadas a 12 años.

En clara contraposición con estos resultados, el documento institucional detalla que en aquellas economías emergentes que cuentan con un régimen consolidado de metas de inflación —esquema bajo el cual opera Uruguay en la actualidad— la probabilidad observada de sufrir tasas de interés reales negativas en moneda nacional es sumamente baja en plazos breves y resulta completamente nula cuando se analiza el comportamiento en horizontes temporales de largo plazo.

La alta volatilidad de la divisa frente al peso uruguayo

Otro aspecto central que desmonta la percepción tradicional de seguridad asociada a la divisa estadounidense reside en la fluctuación de los retornos. Contrario a la noción popular de que la divisa aporta estabilidad absoluta, los datos procesados reflejan que los fondos colocados en dólares han soportado una variabilidad sustancialmente mayor que las alternativas nominadas en pesos.

Entre 2005 y 2026, la volatilidad del poder de compra del ahorro en dólares —calculada mediante la desviación estándar de la variación interanual de los saldos— trepó al 9,8%. En contraposición, las colocaciones realizadas en moneda nacional mostraron una volatilidad de apenas 1,5% durante el mismo período analizado.

Al examinar la dinámica más cercana en el tiempo, comprendida entre los años 2021 y 2026, la dispersión del rendimiento en divisa estadounidense se mantuvo alta con un 6,5%, mientras que los depósitos en pesos uruguayos mostraron una variabilidad acotada del 1,8%. Esta brecha evidencia que sostener saldos en moneda extranjera para afrontar presupuestos de vida que se liquidan en pesos expone al ciudadano a variaciones imprevistas en su presupuesto cotidiano.

La paradoja uruguaya en el contexto latinoamericano e internacional

La persistente preferencia de los ahorristas uruguayos por sostener carteras orientadas a retornos marcadamente negativos y sometidas a una volatilidad superior constituye un verdadero acertijo económico. El informe del Banco Central cataloga este comportamiento como un «puzzle» o dilema de difícil explicación a la luz de los postulados teóricos tradicionales.

Según la literatura académica sobre selección óptima de portafolios citada en el estudio, la conveniencia de ahorrar en una u otra denominación radica en la volatilidad relativa que exhibe la inflación frente al tipo de cambio real. En un entorno macroeconómico de inflación baja, controlada y predecible, combinado con un régimen de tipo de cambio flexible, la tenencia de moneda extranjera añade un riesgo innecesario de desvalorización frente a apreciaciones reales del peso local.

El análisis también constata una particularidad en el plano internacional: existen diversos países de América Latina y otras regiones en desarrollo que arrastran niveles más agudos de inestabilidad macroeconómica e institucional que Uruguay y que, sin embargo, registran un vuelco sensiblemente mayor de su población hacia instrumentos de ahorro nominados en su propia moneda nacional.

Hacia una mayor profundización financiera en pesos

La divulgación del informe del Banco Central se inscribe dentro de los esfuerzos técnicos y comunicacionales del organismo para fomentar el desarrollo del mercado crediticio y de depósitos en moneda nacional. La consolidación de la estabilidad de precios y la paulatina convergencia de la inflación hacia el rango meta buscan generar un marco propicio para desalentar la dolarización inercial que afectó a la economía uruguaya durante las últimas décadas.

Para los próximos años, los técnicos estiman que la mayor cultura de planificación financiera, sumada a la disponibilidad de instrumentos en moneda local que protegen frente a la inflación, continuará incidiendo en la gradual reconversión de los portafolios de las familias y pequeñas empresas, fortaleciendo el canal de transmisión de la política monetaria en el país.

Comentarios

La opinión de nuestros lectores

0
Todavía no hay comentarios. Sé el primero en opinar.

Dejá tu comentario

Comentá con tu nombre y Gmail. Tu correo es privado y nunca se publica.

Solo se publica tu nombre. El Gmail queda privado para administración y control de abuso.