El escenario político uruguayo atraviesa un temblor de proporciones en su ala conservadora. En declaraciones reveladoras, el abogado y exlegislador constitucionalista Eduardo Lust lanzó un diagnóstico lapidario sobre el futuro de la colectividad que integró: Cabildo Abierto camina de forma inevitable hacia su desaparición del mapa electoral. Con la precisión técnica de su formación jurídica y la soltura de quien ya no debe rendir examen ante el aparato partidario, Lust expuso sin eufemismos el desgaste irreversible del liderazgo de Guido Manini Ríos y la diáspora ideológica de sus figuras representativas.
Las afirmaciones del abogado no solo ratifican el desplome de una fuerza que prometió refundar la política nacional, sino que exponen las grietas de un proyecto que se desmorona por falta de cohesión doctrinaria. Para Lust, la conducción del excomandante en jefe del Ejército agotó sus cartuchos y carece de margen de maniobra para la contienda de 2028, dejando huérfano a un electorado militar que hoy busca desesperadamente nuevos interlocutores en la coalición republicana.
Antecedentes históricos de una debacle anunciada
El surgimiento de Cabildo Abierto en el ciclo electoral de 2019 representó un fenómeno atípico en la historia reciente del Uruguay, al canalizar en pocos meses el malestar social y el voto conservador del estamento militar. Sin embargo, como bien se encarga de subrayar Lust, los proyectos construidos a las apuradas y sin bases ideológicas sólidas suelen pagar un precio altísimo cuando las promesas de campaña chocan con la realidad de la gestión. La falta de cuadros políticos de carrera y las constantes discrepancias internas terminaron por minar la credibilidad de un espacio que prometía ser el socio fuerte del gobierno.
La fuga de dirigentes y la pérdida sostenida de caudal electoral entre 2024 y la actualidad confirman el diagnóstico del constitucionalista. Mientras que en otras corrientes tradicionales los partidos logran procesar sus crisis mediante debates orgánicos, en Cabildo Abierto el hiperliderazgo de Manini Ríos anuló cualquier alternativa de recambio, transformando al partido en una estructura vacía que expulsa a sus propios fundadores.
LAS DEFINICIONES KEY DE EDUARDO LUST SOBRE LA CRISIS DE CABILDO - Desaparición partidaria: Pronóstico firme sobre el colapso definitivo de Cabildo Abierto. - Ocaso de Manini Ríos: Afirma que la carrera política del excomandante carece por completo de futuro. - Acusaciones a Álvaro Perrone: Señala su falta de convicciones y vaticina su pase al Frente Amplio. - Captación del voto militar: Confirma reuniones con coroneles, generales y oficiales de las tres fuerzas. - Rumbo a 2028: Mantiene su partido inscripto y evalúa presentar su candidatura a diputado.El reordenamiento de las derechas en el mapa latinoamericano
La implosión de fuerzas populistas de derecha o de corte personalista no es un fenómeno exclusivo del Uruguay. En varios países de América Latina, los movimientos que emergen al calor de discursos altisonantes y promesas de mano dura suelen experimentar un desgaste acelerado cuando se disuelve el impacto del factor sorpresa. La incapacidad de articular estructuras territoriales duraderas y la ausencia de una matriz conceptual clara condenan a estas formaciones a una existencia efímera, dejando a su electorado a la deriva.
En este contexto regional, el análisis de Eduardo Lust cobra un valor estratégico para el bloque oficialista. La atomización de Cabildo Abierto obliga a reconfigurar la oferta electoral para retener a los votantes descontentos. El diálogo que el abogado mantiene con oficiales de la Fuerza Aérea, la Armada y el Ejército Nacional demuestra que la disputa por la representación de la familia militar está en pleno desarrollo, mientras la conducción tradicional de Manini Ríos pierde terreno de forma irreversible.
Cuestionamiento directo a los dirigentes y movimientos del transfuguismo
Uno de los tramos más contundentes del análisis de Lust apuntó a la figura del diputado Álvaro Perrone, a quien retrató como el ejemplo máximo del pragmatismo sin principios. Para el abogado, la eventual migración de Perrone hacia el Frente Amplio o la búsqueda de refugio en cualquier otra plataforma política expone la inconsistencia ideológica que dinamitó a Cabildo Abierto desde sus entrañas. «Es una persona que no tiene ideología; cualquier ómnibus le viene bien para seguir en la política», aseveró Lust, destapando el oportunismo que predomina en sectores que prometieron renovar la función pública.
A diferencia de quienes buscan acomodarse en la estructura que mejor cotice, Lust remarcó que su figura sigue concitando el interés orgánico de agrupaciones enteras que en 2024 acompañaron a Cabildo y que hoy se sienten traicionadas por la cúpula. El constitucionalista reveló que no sale a buscar adeptos en los cuarteles, sino que son los propios militares retirados y en actividad quienes lo invocan para construir una alternativa seria y técnicamente solvente de cara a las próximas elecciones.
Conclusión: el inevitable juicio de las urnas
La radiografía trazada por Eduardo Lust no deja margen para las especulaciones complacientes. La nave insignia de Guido Manini Ríos se hunde sin remedio, víctima de sus propias contradicciones, la falta de preparación de sus cuadros directivos y el agotamiento de un discurso que ya no convence ni a sus propios simpatizantes.
Con el horizonte puesto en el año 2028, la reconstrucción del espacio conservador dependerá de figuras capaces de sostener planteos jurídicos rigorosos y vínculos genuinos con las bases. Mientras la dirigencia tradicional de Cabildo busca desesperada un salvavidas para evitar el naufragio total, Eduardo Lust se posiciona como el receptor natural de una masa votante que exige seriedad, coherencia e idoneidad republicana.





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