Multitudinaria marcha universitaria en Plaza de Mayo exige financiamiento.
En un contexto de creciente descontento con la gestión del presidente Javier Milei, el martes 12 de mayo de 2026 se llevó a cabo la cuarta Marcha Federal Universitaria en Argentina. La movilización, organizada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Frente Sindical de las Universidades Nacionales, reunió a estudiantes, docentes, no docentes e investigadores en una clara manifestación de apoyo a la Ley de Financiamiento Universitario, cuyo cumplimiento exigen de manera urgente.
La concentración en Plaza de Mayo: epicentro del reclamo
Desde tempranas horas de la tarde, el centro de Buenos Aires se vio colmado de manifestantes. La concentración principal tuvo lugar en Plaza de Mayo, donde los discursos comenzaron a partir de las 18 horas. Sin embargo, horas antes, la ciudad ya mostraba imágenes de una gran movilización. Las columnas de estudiantes, muchos de ellos provenientes de la Universidad de Buenos Aires (UBA), comenzaron a congregarse desde las 17, pero fue en los alrededores de la Facultad de Medicina, en Plaza Houssay, donde el movimiento empezó a ganar fuerza.
La protesta se desarrolló en un clima de tensión creciente, alimentada por la falta de respuesta del Gobierno ante las demandas del sector. Entre los reclamos principales se encuentra el incumplimiento de los artículos 5 y 6 de la Ley de Financiamiento Universitario, que estipulan una necesaria recomposición de las becas y salarios. A esto se suma la evidente reducción del presupuesto destinado a la educación superior, una problemática que se ha agravado notablemente en los últimos meses.
Apoyo político y social: la UCR y figuras públicas se suman
La marcha contó con un diverso apoyo político y social. La Unión Cívica Radical (UCR) se unió a la manifestación con una nutrida presencia de dirigentes y militantes. Encabezados por el presidente del Comité Nacional, Leonel Chiarella, la comitiva incluyó a figuras como Nahuel Breglia y Teresa Barragán, líderes de la Juventud Radical, así como a legisladores como Mariela Coletta y María Inés Zigarrán. La UCR, con su histórica defensa de la educación pública, desplegó a sus principales autoridades, sumando a diputados y senadores nacionales.
Además del respaldo político, la marcha recibió el apoyo de varias personalidades del mundo del espectáculo y la cultura. Famosos como Pablo Echarri, Griselda Siciliani, León Gieco y los músicos Ca7riel y Paco Amoroso participaron activamente en la convocatoria. Estas figuras, con fuerte influencia en la opinión pública, destacaron la importancia de defender la educación pública en un momento crítico para el país.
Una marcha que trasciende fronteras
La movilización no se limitó a la Ciudad de Buenos Aires. En otras provincias argentinas, la comunidad educativa salió a las calles en sintonía con el acto central. La Marcha Federal Universitaria se convirtió en un fenómeno nacional, reflejando un descontento generalizado con las políticas actuales que afectan al sector educativo. La participación masiva subraya la importancia de la educación pública como un pilar fundamental para el desarrollo del país.
La preocupación por el futuro de la universidad pública no es un tema menor. Las instituciones educativas enfrentan un panorama incierto, con presupuestos cada vez más ajustados y un poder adquisitivo de los salarios que se ve erosionado por la inflación. En este contexto, el llamado de la comunidad universitaria es claro: es necesario que el Gobierno cumpla con la ley vigente y destine los recursos necesarios para garantizar una educación de calidad.
El futuro de la educación pública en juego
Con un Gobierno que hasta ahora ha mostrado poca predisposición a dialogar, el futuro de la educación pública en Argentina parece incierto. La falta de cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario ha generado un fuerte rechazo en la sociedad, que ve cómo uno de los pilares del progreso social y económico del país está en riesgo. La movilización de este 12 de mayo es un recordatorio de que la educación es un derecho y una prioridad que no puede ser ignorada.
La comunidad educativa ha dejado un mensaje claro: la lucha por una universidad pública, gratuita y de calidad continuará hasta que se cumplan sus demandas. La Marcha Federal Universitaria ha demostrado una vez más que la unidad y el compromiso pueden generar un movimiento poderoso en defensa de los derechos educativos.