La propuesta de elevar el Impuesto de Industria y Comercio (ICA) del 14 al 21 por mil para el sector financiero en Bogotá ha generado críticas de Asobancaria y Colombia Fintech. El ajuste está incluido en el Proyecto de Acuerdo 724 de 2026, que se discute actualmente en el Concejo Distrital. La Secretaría de Hacienda argumenta que el cambio se basa en un análisis técnico sobre la capacidad contributiva del sector y afirma que, aun con la nueva tarifa, las actividades financieras seguirán siendo tributadas a niveles inferiores al promedio de otras ramas económicas de la ciudad.
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, y Gabriel Santos, líder de Colombia Fintech, expusieron sus objeciones en un video publicado en redes sociales. Malagón señaló que el aumento podría llevar a que Bogotá pierda su posición como Capital financiera del país, diciendo: 'Bogotá dejará de ser la Capital financiera de nuestro país. Suena absurdo, pero es una realidad'.
Afirmó además que el incremento podría afectar tanto a las empresas financieras como al costo de los productos ofrecidos en la ciudad. 'La propuesta de la alcaldía de subir en un 50% la tributación al sector financiero tiene como consecuencia no solamente el éxodo de las compañías, sino el encarecimiento de todos los productos dentro de la Capital', precisó.
En cuanto a la exposición de motivos del Proyecto, Malagón destacó que el sector financiero está clasificado entre actividades que generan externalidades negativas, junto con el consumo de tabaco y licor. Este punto fue citado como una irregularidad en la forma en que se estructura el análisis fiscal.
Gabriel Santos enfatizó los riesgos para las fintechs y para nuevos emprendimientos tecnológicos en servicios financieros. 'El mensaje para los emprendedores y para el talento tecnológico es peor', declaró. Explicó que el ICA se aplica sobre los ingresos de las empresas, lo que implica que deben pagar el Impuesto antes de obtener utilidades. 'Esto quiere decir que antes de ver el primer centavo en utilidad, estas compañías van a estar teniendo que pagar un Impuesto profundamente regresivo', indicó.
Santos advirtió que este escenario podría desviar la inversión y el talento tecnológico hacia otras ciudades más competitivas. '¿Hacia dónde se va la inversión y el talento en temas Fintech? Pues se va a ir a otras ciudades donde son muchísimo más competitivas', afirmó. También señaló que el traslado de estas actividades afectaría el ecosistema financiero y tecnológico de Bogotá, así como los usuarios de servicios digitales.
Además, Malagón planteó que el aumento del ICA elevaría el costo para quienes desarrollan negocios financieros en la ciudad. 'En general, todo el que quiera hacer un negocio financiero, no solamente de la oferta, todas las compañías, localizarse en Bogáta va a ser oneroso, casi expropiatorio', dijo. Afirmó que el incremento también impactaría al consumidor final, ya que elevaría los costos asociados a la realización de servicios financieros en la Capital.
Asobancaria y Colombia Fintech critican ajuste fiscal para el sector financiero
En la misma intervención, Malagón y Santos hicieron un llamado conjunto para evitar el desplazamiento de la actividad financiera fuera de Bogotá. 'El consumidor financiero, yo que soy de provincia, antes la gente viajaba a cerrar negocios financieros en Bogotá. Hoy cerrar negocios financieros en Bog-otá, en caso de aprobarse este Acuerdo, tendría un costo muchísimo mayor', manifestó.
La Secretaría de Hacienda de Bogotá defendió el ajuste del ICA al sector financiero, argumentando que se basa en un análisis de la capacidad contributiva del sector. Actualmente, las actividades financieras pagan una tarifa efectiva del 6,6%, frente a un promedio nacional de 9,9% para todas las actividades económicas del Distrito.
Según la entidad, incluso tras el aumento propuesto, el sector financiero seguirá teniendo una tributación efectiva inferior al promedio general de la ciudad. Además, Hacienda destacó que el cálculo considera tanto el Impuesto de renta como el ICA, y que el sector financiero mantiene una de las tarifas más bajas entre todos los sectores económicos cuando se analizan ambos tributos.
La Administración también comparó la tarifa aplicada en Bogotá con otras ciudades. En Barranquilla, Tunja y Cali, el ICA para el sector financiero es de 30 por mil, 25 por mil y 25 por mil respectivamente, mientras que Bogotá tiene actualmente una tarifa de 14 por mil, que se elevaría a 21 por mil con el nuevo Proyecto.
Hacienda aseguró que en esas ciudades no ha habido reducción en los recaudos y esperó que no ocurra en Bogotá tampoco. La territorialidad del ICA para servicios financieros está regida por criterios legales, independientes de decisiones municipales o individuales, lo que permite a la Administración Tributaria fiscalizar cuando se violan las normas.
Frente a las preocupaciones sobre el impacto en los créditos, Hacienda realizó una verificación directa con entidades bancarias. Al preguntar por condiciones de un crédito hipotecario, una institución informó que las ofertas son iguales sin importar la ciudad donde se encuentre el cliente.
La entidad explicó que las condiciones de créditos dependen del historial crediticio del usuario, no de su ubicación geográfica.





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