Efectivos de la Jefatura de Policía de Montevideo y peritos criminalísticos acudieron a la intersección de Cibeles y Pasaje H tras confirmarse un asesinato en el barrio Marconi. La víctima, un hombre que utilizaba silla de ruedas para desplazarse, falleció en el lugar a raíz de las heridas causadas por impactos de proyectiles de arma de fuego.
El ataque ocurrió en horas de la tarde, cuando el damnificado se encontraba en un pasaje peatonal del área. De acuerdo con los testimonios recogidos en la escena por las autoridades policiales, al menos dos individuos que circulaban a pie se aproximaron a la víctima, abrieron fuego de manera reiterada y se dieron a la fuga de forma inmediata.
La División de Homicidios y personal del área de Investigaciones de la Zona Operativa III asumieron la recopilación de elementos de convicción y la toma de declaraciones a posibles testigos presenciales para trazar las primeras líneas de investigación judicial.
Las pericias de balística y la escena criminal tras el asesinato en el barrio Marconi
El trabajo pericial desarrollado por la Policía Científica se concentró en la fijación fotográfica del lugar y la recolección de indicios balísticos esparcidos sobre la calzada y las estructuras edilicias linderas. En la escena, los técnicos incautaron cerca de una treintena de vainas servidas, dato que confirma la intensidad del fuego cruzado descargado contra la víctima.
Las características del armamento empleado y el calibre de los proyectiles levantados serán cotejados en el Sistema Integrado de Identificación Balística (IBIS). Este procedimiento técnico busca establecer si las armas utilizadas en el ataque guardan correspondencia con otros eventos delictivos registrados en la zona metropolitana.
Los efectivos preservaron el perímetro de seguridad para evitar la alteración de evidencias materiales y facilitar la labor del médico forense de turno, quien constató el fallecimiento antes del levantamiento formal de los restos.
Contexto de seguridad y antecedentes delictivos en la zona
La investigación judicial se desarrolla en un sector de la capital que ha registrado incidentes armados recientes con consecuencias fatales. A escasos metros del punto donde se perpetró este último ataque, las fuerzas de seguridad habían intervenido semanas atrás por otro hecho violento con desenlace mortal.
En los últimos días, diversas zonas de la periferia de Montevideo reportaron hechos de violencia armada que movilizaron a las unidades tácticas policiales. Entre ellos, se constataron intervenciones por crímenes en barrios como Piedras Blancas y Lavalleja, donde las autoridades también incautaron armamento y decenas de vainas percutidas.
Los analistas de la cartera de seguridad evalúan los patrones territoriales y las disputas entre facciones delictivas que operan en los pasajes del norte montevideano, con el objetivo de prevenir represalias y reforzar el patrullaje preventivo de las unidades de respuesta inmediata.
Actuaciones de la Fiscalía y seguimiento judicial del caso
La Fiscalía Penal de Homicidios asumió la dirección jurídica del caso y ordenó el relevamiento urgente de las cámaras de videovigilancia públicas y privadas ubicadas en las arterias principales próximas al pasaje para identificar la ruta de escape de los sospechosos.
Las directivas del Ministerio Público incluyen la toma de declaraciones a vecinos de la zona y a los allegados del hombre fallecido, con el fin de reconstruir sus últimos movimientos y verificar la existencia de amenazas previas.
Asimismo, se aguarda el informe definitivo de la autopsia del Instituto Técnico Forense para detallar la cantidad exacta de impactos recibidos por la víctima y la trayectoria anatómica de las lesiones mortales.
Procedimientos de respuesta táctica y saturación policial
Tras el reporte de las detonaciones mediante el sistema de emergencias 911, el Centro de Comando Unificado activó un dispositivo de saturación en las inmediaciones del pasaje. Móviles del Programa de Alta Dedicación Operativa (PADO) y de la Guardia Republicana se desplegaron en los accesos vehiculares para montar puestos de control dinámicos e interceptar a sospechosos.
Las tareas de patrullaje preventivo incluyeron la inspección de transeúntes y vehículos en las arterias perimetrales como Avenida San Martín, General Flores y Aparicio Saravia, con el propósito de ubicar posibles armas descartadas durante la huida o vehículos de apoyo empleados en la logística de escape.
Protocolos periciales y abordaje de víctimas
El levantamiento del cuerpo se concretó bajo estrictos protocolos forenses para preservar posibles rastros genéticos en las prendas de la víctima y en la estructura de la silla de ruedas. Los elementos materiales recolectados fueron derivados a los laboratorios de Balística y Química Forense de la Dirección Nacional de Policía Científica.
Paralelamente, la Oficina de Asistencia a la Víctima del Delito del Ministerio del Interior tomó intervención formal para brindar contención psicológica y asesoramiento legal primario a los familiares directos que se hicieron presentes en el perímetro acordonado.






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