La Policía busca a Washington Matías Sánchez González como principal sospechoso en una investigación penal por tentativa de homicidio contra la autoridad policial. El Ministerio del Interior formalizó el pedido de colaboración ciudadana para localizar a este ciudadano de 31 años, cuyo paradero se desconoce tras el sangriento episodio ocurrido a comienzos de mes en la capital uruguaya. Las autoridades garantizan absoluta reserva para quienes aporten datos a través de las vías telefónicas de denuncia anónima o en las dependencias policiales del país.
La requisitoria judicial responde a los graves acontecimientos registrados a las 10:54 horas del pasado viernes 3 de julio. En esa jornada, una banda criminal irrumpió armada en un establecimiento de larga estadía para adultos mayores situado en el barrio Atahualpa. Durante la intervención de las fuerzas del orden para neutralizar el atraco, se desencadenó un violento tiroteo que dejó como saldo a dos policías alcanzados por los proyectiles, uno de los cuales requirió internación médica intensiva por la severidad de sus heridas.
El caso conmocionó a los vecinos de la zona por el grado de violencia empleado en una institución vulnerada por primera vez en sus cuatro décadas de trayectoria ininterrumpida. La búsqueda activa del sospechoso moviliza a diversas unidades de la Jefatura de Policía de Montevideo y a la Dirección de Investigaciones de la Policía Nacional en diferentes puntos estratégicos del área metropolitana y del interior del país.
Los detalles del asalto al residencial en el barrio Atahualpa
La reconstrucción de los hechos indica que el grupo delictivo ingresó al inmueble ubicado sobre avenida Millán y Juan Rodríguez Corre con la intención de sustraer una suma elevada de dinero en efectivo. De acuerdo con las declaraciones del responsable del establecimiento, Matías Pereira, los asaltantes actuaron bajo la convicción de que en la propiedad se guardaban grandes montos de capital, una premisa completamente errónea ya que el centro se maneja con una caja chica operativa y mediante transferencias bancarias.
Al constatar que no existía la suma esperada, los delincuentes forzaron y destruyeron varias cajas fuertes destinadas únicamente a resguardar la documentación personal, historias clínicas y pertenencias sentimentales de los residentes. En su huida, los asaltantes se apoderaron de objetos de escaso valor económico, entre ellos al menos un anillo, los cuales terminaron descartados y tirados en las inmediaciones del barrio según los rastreos posteriores ejecutados por los peritos de Policía Científica.
El operativo de respuesta policial interrumpió la fuga de los sospechosos a las puertas del local. En ese punto se produjo el enfrentamiento armado en el cual los delincuentes dispararon a quemarropa contra la patrulla que acudía al llamado de emergencia, logrando escapar en medio de la confusión generada por las detonaciones.
La hipótesis de la información falsa y la reacción institucional
La hipótesis principal planteada por la administración del establecimiento indica que el ataque se organizó a partir de una filtración defectuosa. Los responsables del residencial afirmaron que los delincuentes contaban con un dato falso sobre la existencia de valores guardados en el lugar. Esta falsa expectativa derivó en el despliegue de un nivel de agresividad inusual para este tipo de instalaciones dedicadas al cuidado de adultos mayores.
Pese a la extrema violencia de la balacera en la vía pública y al destrozo de mobiliario en el interior, no se registraron personas heridas ni entre los ancianos alojados ni entre el personal de salud de la institución. No obstante, el impacto psicológico entre los trabajadores y familiares de los residentes motivó la intervención de equipos de asistencia contencionista para restablecer la normalidad en el centro.
La gravedad del enfrentamiento puso en alerta a las cúpulas de la Jefatura de Policía de Montevideo. Desde el primer momento, los investigadores trabajaron en el análisis de las cámaras de videovigilancia públicas y privadas de la zona de Atahualpa para identificar las rutas de escape y los vehículos utilizados por la banda criminal.
Canales de denuncia y el pedido por el cual se busca a Washington Matías Sánchez González
Las diligencias técnicas y el levantamiento de huellas en la escena del crimen permitieron a la Fiscalía y a la Policía individualizar a Washington Matías Sánchez González como uno de los presuntos ejecutores del tiroteo contra los efectivos. Con las evidencias biológicas y testimoniadas recabadas, la Justicia emitió la correspondiente orden de detención a nivel nacional.
La cartera de Interior reiteró que la ciudadanía puede brindar cualquier información que facilite la ubicación del requerido comunicándose de inmediato al servicio de emergencias 911. Asimismo, se encuentra habilitada la línea telefónica 0800 5000 para radicar denuncias bajo estricto anonimato, o bien acudir de forma personal a la seccional policial más cercana a su domicilio.
Las autoridades consideran a Sánchez González un individuo de alta peligrosidad debido a su presunta implicación en un delito contra la vida de funcionarios públicos en acto de servicio. La búsqueda se mantiene de forma ininterrumpida con patrullajes focalizados en los barrios donde el sospechoso mantiene vínculos familiares o territoriales.






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