Rusia.- Moscú recupera la caja negra del metanero ruso atacado por Ucrania en marzo en aguas del Mediterráneo

Recuperación de la caja negra del ‘Arctic Metagaz’

Las autoridades rusas han confirmado la recuperación de la caja negra del buque metanero ‘Arctic Metagaz’, que fue atacado a principios de marzo por drones ucranianos en aguas del mar Mediterráneo. Este ataque ha sido calificado como «terrorista» por el gobierno de Moscú. La portavoz del Comité de Investigación ruso, Svetlana Petrenko, anunció que un equipo de especialistas se trasladó a Libia para analizar los datos contenidos en la caja negra.

Petrenko detalló que, además de la recuperación de la caja negra, drones y vehículos submarinos realizaron una inspección exhaustiva del buque dañado. Durante esta revisión, se encontraron indicios de incendio y se constató la destrucción total de los sistemas de control del buque, así como la pérdida de dos de sus cuatro tanques de gas. La portavoz afirmó que «la naturaleza de los daños indica un impacto externo provocado por artefactos explosivos». Sin embargo, los expertos no hallaron indicios de contaminación ambiental ni fugas de combustible durante la inspección.

El ‘Arctic Metagaz’, que partió del puerto de Murmansk, transportaba 100.000 metros cúbicos de gas natural licuado. El ataque se produjo cerca de las costas libias, donde al menos dos drones y tres embarcaciones no tripuladas, equipadas con artefactos explosivos, llevaron a cabo la operación. Tras el ataque, un total de 30 tripulantes fueron rescatados, aunque dos marineros resultaron heridos. En respuesta a este incidente, las autoridades rusas han abierto una investigación por actos de terrorismo, conforme al artículo 361 del Código Penal.

Acciones de las autoridades libias

A finales de marzo, el Ministerio de Defensa de Libia anunció que había comenzado las tareas de remolque para estabilizar al metanero, que había quedado a la deriva frente a sus costas. Esta decisión se tomó tras varios días de incertidumbre y después de que la Corporación Nacional de Petróleo de Libia elevara su estado de preparación ante la posibilidad de un derrame o fuga en la carga del tanque.

La situación ha generado un runrún en la comunidad internacional, donde se teme que el ataque pueda tener repercusiones en el suministro de gas en la región. La recuperación de la caja negra es vista como un paso crucial para entender las circunstancias del ataque y determinar las responsabilidades. Las autoridades rusas han manifestado su intención de llevar a cabo una investigación exhaustiva para identificar a los responsables de este acto.

El contexto político en la región es tenso, con la guerra en Ucrania y las relaciones entre Rusia y Occidente deteriorándose. Este ataque se suma a una serie de incidentes que han aumentado la preocupación sobre la seguridad en el Mediterráneo, especialmente en lo que respecta al transporte de recursos energéticos.

El ‘Arctic Metagaz’ es un ejemplo de cómo las tensiones geopolíticas pueden afectar el comercio internacional y la seguridad marítima. La situación sigue siendo monitoreada de cerca por las autoridades de varios países, que están atentos a cualquier desarrollo que pueda surgir a raíz de este ataque.

La investigación en curso y los esfuerzos de las autoridades rusas y libias para abordar las consecuencias del ataque son parte de un panorama más amplio que involucra la seguridad energética y la estabilidad regional. La recuperación de la caja negra podría proporcionar información valiosa sobre el ataque y sus implicaciones para el futuro de la navegación en el Mediterráneo.

Las autoridades continúan trabajando para garantizar la seguridad de la navegación en la zona, mientras que el impacto del ataque en el mercado energético sigue siendo objeto de análisis. La situación es compleja y se desarrolla en un contexto de creciente incertidumbre.

El ataque al ‘Arctic Metagaz’ ha dejado claro que las tensiones en la región no solo afectan a los países directamente involucrados, sino que también tienen repercusiones en el comercio internacional y la seguridad marítima. La comunidad internacional observa con atención los próximos pasos que tomarán las autoridades rusas y libias en respuesta a este incidente.

El buque, que transportaba una carga significativa de gas natural, se ha convertido en un símbolo de las tensiones actuales y de los riesgos asociados al transporte marítimo en un entorno geopolítico volátil.