Tres pescadores costarricenses sobreviven tras 12 días en alta mar en Colombia
Un duro periodo de supervivencia en el mar Caribe
Durante 12 días, el mar Caribe fue el único horizonte de tres pescadores originarios de Costa Rica que salieron de sus hogares con la intención de cumplir una jornada de pesca y terminaron enfrentándose a una situación extrema de supervivencia. Sin recursos suficientes, con el motor de su embarcación averiado y alejados de tierra firme, lograron mantenerse con vida gracias a los peces que capturaban y a las lluvias que recogían para obtener agua potable.
Los protagonistas y el accidente que cambió sus planes
Los protagonistas de esta historia son Michael González, de 36 años; Carlos Díaz, de 27; y Friedrick Brown, de 20. La tripulación zarparon el pasado 19 de octubre desde la localidad de Cieneguita, en Limón, a bordo de la embarcación pesquera El Corrongo. La intención era simple: salir a pescar alrededor de las 3:00 de la madrugada y regresar aproximadamente a las 6:00 de la tarde del mismo día. Sin embargo, una falla mecánica alteró drásticamente sus planes.
El motor de la lancha dejó de funcionar, dejando a los tres hombres a merced de las corrientes marinas, sin forma de volver a tierra por sus propios medios. Las horas de incertidumbre se convirtieron en días, y las provisiones que habían llevado para una jornada de pesca resultaron insuficientes a medida que la desaparición se prolongaba casi dos semanas.
Resiliencia y recursos en medio del mar
Fue en ese momento cuando los pescadores tuvieron que recurrir a los recursos que el propio mar les ofrecía para poder sobrevivir. Según relató Anabelle Zárate Monge, madre de uno de los tripulantes, los hombres lograron alimentarse de los peces que capturaban mientras permanecían a la deriva. Sin embargo, no solo la alimentación fue un desafío; la falta de agua potable también representaba una grave dificultad, por lo que tuvieron que aprovechar las lluvias para obtener el líquido necesario para su supervivencia.
De esta forma, cada oportunidad de pescar y cada episodio de lluvia se convirtieron en recursos vitales para resistir hasta que pudieron ser rescatados.
Las condiciones físicas y la llegada a Colombia
Las duras condiciones terminaron afectando físicamente a los pescadores, quienes, según sus familiares, mostraban signos de debilidad y pérdida de peso cuando finalmente lograron arribar a territorio colombiano. La odisea comenzó en Cieneguita, Limón, desde donde partieron el 19 de octubre. Mientras ellos luchaban por mantenerse con vida en las aguas del Caribe, en Costa Rica sus familias vivían una angustiosa espera.
La embarcación no había regresado en el horario previsto y las comunicaciones con sus ocupantes se habían perdido. Los días pasaban y la preocupación crecía, especialmente considerando que los tripulantes solo llevaban alimentos y agua suficientes para unas pocas horas de pesca.
Iniciativas de búsqueda y rescate internacional
El Servicio Nacional de Guardacostas de Costa Rica inició labores de búsqueda en coordinación con autoridades de Panamá y Estados Unidos, con la esperanza de localizar alguna señal de la embarcación desaparecida. Los operativos incluyeron patrullajes marítimos y acciones conjuntas en aguas del Caribe para localizar a los pescadores.
Las labores de búsqueda contaron con la participación de los países involucrados y continuaron durante varias semanas, con el objetivo de garantizar el regreso de los sobrevivientes a Costa Rica.
El rescate y la satisfacción de la supervivencia
Finalmente, después de casi dos semanas a la deriva, los pescadores lograron acercarse a una embarcación que les brindó ayuda. De acuerdo con información divulgada por Noticias Repretel, los hombres relataron a sus familiares que tuvieron que remar durante varias horas ante la imposibilidad de utilizar el motor hasta que fueron auxiliados por otra nave. Esta embarcación los remolcó hasta territorio colombiano, donde pudieron ponerse a salvo.
La noticia de su existencia y supervivencia llegó a sus seres queridos el sábado 31 de octubre, cuando se confirmó que estaban vivos. Rosemary Zárate, tía de los pescadores, informó a Telenoticias que lograron establecer contacto con ellos mediante mensajes de audio y videollamadas. Aunque lucían debilitados por la experiencia, la buena noticia brindó alivio a toda su familia tras más de una semana de incertidumbre.
Actualmente, las familias trabajan en las gestiones necesarias para que los pescadores puedan regresar a Limón, donde podrán recuperarse después de su dura experiencia en el mar. La captura de peces, el agua de lluvia y la ayuda de otra embarcación fueron fundamentales para que los tres costarricenses lograran sobrevivir y volver a comunicarse con sus seres queridos.





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