El ministro de Industria, Comercio y Mipymes de República Dominicana, Eduardo Sanz Lovatón, ha asegurado que su país está en camino de convertirse en un líder regional en tecnología de semiconductores, gracias a la firma de un próximo acuerdo con una universidad de EE.UU. que busca preparar a la fuerza laboral dominicana en las tecnologías STEM.
En una reciente entrevista, Sanz destacó que dicho acuerdo es parte de una estrategia más amplia para transformar la economía dominicana, diversificándola más allá del turismo y centrando los esfuerzos en sectores innovadores y de alto valor agregado.
Impulso a la industria de semiconductores
Sanz Lovatón explicó que la colaboración con la universidad estadounidense tiene como objetivo principal dinamizar la industria de semiconductores en el país. «Una de las cosas que necesita la industria de semiconductores es el capital humano que la pueda trabajar», afirmó, haciendo hincapié en la importancia de formar profesionales capacitados en este sector clave para el desarrollo tecnológico.
Además, subrayó que República Dominicana ha demostrado ser un «destino probado» para la inversión tecnológica, citando el compromiso de Google de invertir 500 millones de dólares para mejorar las infraestructuras digitales del país. Por otro lado, la firma de un memorando de entendimiento con Nvidia para implementar una Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial evidencia el interés internacional en los avances tecnológicos de la nación caribeña.
Relación estratégica con Estados Unidos y la UE
En su análisis sobre el contexto geopolítico, Sanz enfatizó la importancia de mantener una relación fuerte con Estados Unidos y la Unión Europea, destacando que más del 65% de las exportaciones dominicanas están dirigidas a EE.UU. «Una de las ventajas que tenemos es nuestra vinculación estratégica con EE.UU. y la UE», señaló, añadiendo que la diáspora dominicana en ciudades como Nueva York y Madrid refuerza estos lazos.
El ministro también alertó sobre la amenaza de la sobreproducción industrial china, instando a la necesidad de ajustar la estructura global para asegurar una competencia leal. A pesar de estos retos, Sanz mostró optimismo sobre el futuro económico de República Dominicana, resaltando que el entorno empresarial favorable y la estabilidad política son factores clave para fomentar la inversión.
Con estos esfuerzos, el gobierno dominicano busca posicionar al país como un hub logístico e industrial en el Caribe, apoyando un crecimiento sólido que supere el 4% en medio de desafíos globales.