Nieve en Uruguay es el fenómeno que mantiene en vilo al país ante la llegada de una masa de aire gélido que activa alertas por nevadas en las zonas altas de Lavalleja. En la costa se espera la caída de graupel mientras se transitan las próximas horas críticas.
El invierno de 2026 apretó el acelerador y se prepara para congelar el país en las próximas horas. El abrigo pesado, las bufandas y el termo cargado no van a alcanzar para disimular una de las irrupciones de aire polar más potentes de los últimos años. Las proyecciones meteorológicas coinciden en que el termómetro perforará la barrera del cero durante las madrugadas, abriendo la puerta a fenómenos climáticos que, aunque tienen antecedentes en el territorio, siempre sacuden la rutina de los uruguayos.
En las paradas de ómnibus a primera hora y en las charlas al costado de las estufas de leña en el interior, el comentario es el mismo: el frío corta la cara. La explicación científica detrás de la sensación térmica extrema responde a un refuerzo significativo de aire helado de origen antártico, un bloque atmosférico que se acomodará de forma directa sobre la geografía nacional entre la noche de este jueves y las primeras luces del viernes.
Pronóstico de nieve en Uruguay y las zonas afectadas
De acuerdo con el informe técnico de la cuenta especializada Meteorología Estación bcp, las condiciones para que se registre nieve en Uruguay están dadas y tienen una localización geográfica bien definida. Las miradas se concentran en el departamento de Lavalleja. Los modelos numéricos europeos muestran una coincidencia robusta sobre el área serrana de Minas, puntualmente en sus picos más elevados, donde la combinación de humedad residual y temperaturas de congelación generará aguanieve y precipitaciones nivales.
Caminar por la cima de las Sierras de Minas durante la madrugada del viernes exigirá una resistencia particular. No se trata de una nevada de postal alpina que vaya a cubrir las rutas principales de blanco absoluto, sino de una acumulación localizada en las cumbres. «Este fenómeno ya se ha presentado en años anteriores en esta región, por lo que no constituye un evento extraordinario ni fuera de lo común», aclararon desde el centro de monitoreo, bajando los decibeles al alarmismo pero ratificando la certeza del evento.
Detalle de la calle: El viento helado del sur limpia las calles antes de tiempo. En los almacenes de barrio se nota el apuro por conseguir garrafas de supergás y leña seca antes de que caiga el sol y el termómetro marque números negativos.
Graupel en la costa y registros bajo cero
Mientras las sierras esperan los copos, los departamentos costeros experimentarán su propio condimento invernal. Las proyecciones anticipan la caída de graupel, ese granizo blando, pequeño y opaco que simula una nieve granulada al rebotar contra los parabrisas de los autos y los techos de chapa. El fenómeno se sentirá con fuerza en los departamentos del este y el sur, impulsado por la inestabilidad marítima que choca contra el continente congelado.
Las consecuencias visibles de este sistema ya se palpan en los campos del interior profundo. Productores rurales de la zona centro y norte comenzaron a resguardar los animales más jóvenes ante la certeza de heladas agrometeorológicas severas. El pasto amanecerá duro, cubierto por una alfombra blanca de escarcha que costará disolver incluso pasado el mediodía.
Este pasaje crítico consolidará a la presente semana como la más fría en lo que va del año. La recomendación de los expertos y las autoridades locales apunta a extremar los cuidados con los sistemas de calefacción para evitar accidentes domésticos y a prestar especial atención a las poblaciones vulnerables expuestas a la intemperie en las horas nocturnas, cuando el invierno de 2026 muestre, finalmente, su perfil más crudo.