El periodismo de la región perdió este miércoles a una de sus figuras más controversiales, disruptivas e ineludibles. Samuel «Chiche» Gelblung falleció a los 82 años en el Sanatorio De Los Arcos de la ciudad de Buenos Aires, donde permanecía internado desde la jornada previa tras sufrir un severo agravamiento de un cuadro respiratorio. La noticia provocó una inmediata ola de repercusiones en el ámbito de los medios de comunicación de Argentina y Uruguay, despidiendo a un hombre que reinventó los formatos del espectáculo, la prensa gráfica, la radio y la televisión con un sello absolutamente propio.
La salud del comunicador venía dando señales de alarma en el último tiempo. A mediados de mayo había sido ingresado en terapia intensiva debido a una trombosis en un tobillo, instancia en la que debieron colocarle un stent en la pierna. Tras superar ese trance y recibir el alta médica, su postura frente a la vida quedó reflejada en sus propias declaraciones al reencontrarse con los micrófonos: con el cansancio a cuestas pero con la ironía intacta, remarcó que volvía a trabajar simplemente porque no le quedaba otra alternativa.
Nacido el 7 de febrero de 1944 en el barrio porteño de Devoto, Gelblung comenzó a forjar su oficio con menos de 20 años en las redacciones de la mítica revista Gente, perteneciente a la Editorial Atlántida. Sin pasos por la formación académica formal, su escuela fue la calle y el cierre de edición. Apenas superados los 20 años, encaró su primera gran cobertura internacional al enviar crónicas de la Guerra de los Seis Días en Oriente Medio. Años más tarde, ya asentado como jefe de redacción, inmortalizó la célebre máxima que guiaría su estilo provocador: no dejar jamás que la realidad arruine una buena nota.
Su desembarco masivo en la televisión durante la década de 1990 marcó un punto de inflexión en la industria audiovisual rioplatense. Con el ciclo «Memoria», Chiche transformó las investigaciones periodísticas en verdaderos espectáculos televisivos donde convivían lo misterioso, lo político y lo bizarro. Mapeó los límites de la pantalla chica montando desde experimentos con psíquicos hasta la recordada «autopsia extraterrestre» para discutir el caso Roswell. Años después, mantuvo esa misma impronta mordaz en producciones emblemáticas como «70.20.10», combinando el periodismo de investigación con la narrativa del directo y el impacto visual.
El impacto del estilo de Gelblung trascendió las fronteras de Argentina y dejó una huella profunda en todo el periodismo latinoamericano. Su manera de construir la noticia, priorizando la dramatización del hecho, el suspenso y la conexión directa con la sensibilidad popular, sirvió de insumo para la televisión de la región desde los años noventa en adelante. En Uruguay y otros países del Cono Sur, la televisión abierta adoptó buena parte del ritmo, las placas rojas y el manejo del lenguaje directo que Chiche impulsó como marca registrada.
Incluso en la etapa final de su vida profesional, Gelblung volvió a demostrar una audacia que sorprendió a colegas de todas las generaciones. Con el estallido de la invasión rusa a Ucrania en marzo de 2022, decidió viajar personalmente al frente de batalla con el equipo de Crónica TV a los 78 años de edad, argumentando sin vueltas que no sentía miedo. Las imágenes de su travesía por las rutas congeladas de Europa del Este y la escena donde soldados locales lo confundieron con un refugiado y le ofrecieron alimento se volvieron virales en todo el continente.
Colegas, referentes de los medios y figuras del ámbito cultural expresaron su pesar y coincidieron en destacar la huella imborrable que deja en la profesión. Periodistas de diversas escuelas resaltaron que, más allá de los debates éticos que solían generar sus métodos de producción, Gelblung poseía un olfato periodístico incomparable para detectar el interés masivo antes que cualquier otro analista del medio.
La partida de Samuel «Chiche» Gelblung marca el cierre definitivo de una era dorada para la gráfica tradicional y la televisión en vivo del Río de la Plata. Sus métodos, sus frases célebres y su particular estilo para interpelar a la audiencia quedarán como objeto de estudio para los profesionales de la comunicación. Con su fallecimiento se apaga la vida de un pionero del espectáculo periodístico, pero su legado continuará marcando el ritmo con el que se cuentan las noticias en la región.





Dejá tu comentario
Comentá con tu nombre y Gmail. Tu correo es privado y nunca se publica.