La Policía Nacional de Colombia ha formalizado la creación de la Unidad Nacional Antidisturbios (Unadi), una dependencia que sustituye a la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (Undmo) e reincorpora a los Escuadrones Móviles Antidisturbios (Esmad) dentro de su estructura.
Reorganización de la policía antidisturbios
La medida fue establecida en la Resolución 03226 del 13 de octubre de 2026, redefiniendo la organización y funciones de la unidad encargada de actuar ante disturbios, motines, asonadas y otros eventos que afecten la convivencia y seguridad ciudadana. La activación de esta unidad procederá cuando las capacidades policiales disponibles sean insuficientes o puedan verse desbordadas.
La exsenadora y exprecandidata presidencial María Fernanda Cabal celebró el retorno del Esmad con un mensaje en X, afirmando: «Bienvenido el Esmad. Las protestas violentas no se combaten con diálogos tibios». Asimismo, añadió: «A los encapuchados que queman, saquean y paralizan ciudades se les hace cumplir la ley. Los ciudadanos tenemos derechos. ¿Quién los defiende si a la Policía le atan las manos? Respaldo para actuar».
Nueva estructura de la Unidad Nacional Antidisturbios
La nueva unidad estará adscrita a la Subjefatura Nacional del Servicio de Policía, incluyendo en su organigrama el Subcomando de la Unidad Nacional Antidisturbios (Sunad), el Grupo de Seguimiento Operacional (Gusop), las Regionales Antidisturbios (Radis) y los Escuadrones Móviles Antidisturbios (Esmad). Sus tareas serán coordinar requerimientos operativos, asesorar a mandos policiales solicitando apoyo ante alteraciones del orden público, y gestionar personal, equipos, logística y recursos tecnológicos. La resolución también contempla el fortalecimiento de las condiciones de trabajo de los uniformados asignados a estas labores.
El cambio supone una modificación respecto al esquema adoptado en noviembre de 2022, durante el gobierno de Gustavo Petro, cuando el Escuadrón Móvil Antidisturbios fue integrado a la Undmo. Con la Resolución 03226, la Policía ha recuperado la denominación Unadi y reincorporado de forma expresa al Esmad en su estructura.
Debate sobre la intervención policial en protestas
La decisión se anuncia en medio de un debate sobre el control de las manifestaciones, el mantenimiento del orden público y los límites de la intervención policial. El artículo 37 de la Constitución Política protege el derecho de reunión y de manifestación pública y pacífica, mientras que las normas vigentes regulan el uso legítimo de la fuerza.
El retorno de la denominación Esmad no modifica las obligaciones de la Policía en relación con los derechos humanos ni las reglas aplicables durante las protestas. La resolución especifica que la unidad deberá actuar bajo los parámetros constitucionales y legales, además de atender las necesidades institucionales de manera coordinada.
La Policía dispondrá de 90 días para implementar los ajustes administrativos y organizacionales necesarios para establecer la nueva estructura. El mismo 13 de octubre de 2026, el Decreto 1525 modificó el protocolo de actuación policial en manifestaciones públicas y reguló los niveles de intervención, incluyendo el restablecimiento del orden mediante unidades antidisturbios. Aunque se trata de normas diferentes, ambas afectan la respuesta de las autoridades ante las protestas.
Cuestionamientos y denuncias sobre el Esmad
El Escuadrón Móvil Antidisturbios ha sido cuestionado por denuncias de uso excesivo de la fuerza durante manifestaciones, especialmente en las protestas de 2019 y el Paro Nacional de 2021.
Entre los principales señalamientos destacan:
- Uso desproporcionado de la fuerza: La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) concluyó que la respuesta estatal a las movilizaciones de 2021 incluyó, en numerosos casos, fuerza excesiva y desproporcionada. También recibió denuncias sobre el uso de fuerza letal.
- Lesiones y muertes en protestas: organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos reportaron casos de personas heridas y fallecidas en contextos de intervención policial, incluyendo lesiones oculares causadas por armas menos letales.
- Detenciones arbitrarias y presuntos malos tratos: hubo reportes de traslados por protección, detenciones sin garantías suficientes, torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes.
- Violencia basada en género: Amnistía Internacional documentó denuncias de violencia sexual, amenazas, tocamientos, desnudez forzada y agresiones verbales contra mujeres y personas LGBTIQ+ durante las protestas de 2021.
- Dificultades para esclarecer responsabilidades: organizaciones defensoras de derechos humanos han cuestionado la lentitud de algunas investigaciones y la falta de sanciones suficientes frente a denuncias contra integrantes de la fuerza pública.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos recomendó separar a la Policía Nacional y al Esmad del Ministerio de Defensa, con el objetivo de consolidar un enfoque ciudadano y de derechos humanos en la gestión de la protesta social.






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