El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, protagonizó este domingo un duro cruce verbal contra su rival en el balotaje, el senador Flávio Bolsonaro, a quien calificó públicamente de «mentiroso» y «descalificado» tras emitir su sufragio en el estado de San Pablo.
Lula votó en la ciudad de São Bernardo do Campo, punto neurálgico del cordón industrial del ABC Paulista donde inició su carrera sindical y política. Acompañado por la primera dama Rosângela da Silva, el vicepresidente Geraldo Alckmin y las exministras Marina Silva y Simone Tebet, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) se presentó en el centro de votación portando una bandera nacional de Brasil ante la presencia de simpatizantes y medios de comunicación.
Duras críticas a la oposición y defensa de la democracia
Al término de su votación, el mandatario de izquierda dirigió críticas directas a la conducta de su adversario del Partido Liberal (PL). «Estamos compitiendo con un ciudadano llamado mentira», sostuvo Lula ante la prensa, asegurando que Flávio Bolsonaro «no es capaz de decir una sola verdad en ningún momento» y que fue educado «para decir las mentiras más grotescas».
En su alocución, el jefe de Estado apeló a la ética de la ciudadanía para definir el futuro del gobierno en el Palacio de Planalto. «Estoy convencido de que el pueblo brasileño jamás permitirá que un miliciano ocupe el Palacio de Planalto», afirmó Lula, catalogando a su oponente como una persona «descalificada moral, ética y personalmente». Asimismo, cuestionó el sesgo ideológico de la campaña opositora al señalar que sus rivales «hacen campaña usando esta bandera y quieren gobernar con la bandera estadounidense».
Escenario electoral parejo y contexto internacional
Las declaraciones del mandatario se produjeron en un marco de extrema paridad técnica de cara a la definición presidencial. Los últimos sondeos de opinión pública difundidos por las consultoras Datafolha y Quaest posicionaron al candidato opositor con un 51 % de la intención de voto frente al 49 % de Lula, un resultado encuadrado dentro del margen de error estadístico.
El ajustado panorama evoca la ajustada definición registrada en las elecciones de 2022, oportunidad en la que Lula obtuvo el 50,9 % de los sufragios imponiéndose sobre el 49,1 % del entonces presidente Jair Bolsonaro. La contienda actual no solo define la Jefatura de Estado del gigante sudamericano, sino que mantendrá en vilo el mapa político y las relaciones comerciales de la región a la espera de los primeros cómputos oficiales del Tribunal Superior Electoral.






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