Indra se prepara para su primera junta de accionistas desde la llegada de su nuevo liderazgo, donde se discutirán importantes decisiones sobre la administración de la compañía y su futuro en el sector defensa. La reunión, que se celebrará el 30 de junio en Alcobendas, incluirá la propuesta de establecer en 14 el número de miembros del consejo de administración y un dividendo de 0,30 euros por acción.
La junta se llevará a cabo a las 12.30 horas y se espera que ratifique a Josep Maria Recasens como consejero ejecutivo. Además, se votará la reelección de Ángel Simón como consejero ‘otro externo’. Esta reunión es crucial, ya que se debe decidir sobre la composición del consejo tras la salida de Javier Escribano de Escribano Mechanical & Engineering, quien dejó el órgano de gobierno recientemente.
Nombramiento de nuevo consejero
Se prevé también la aprobación del nombramiento de Magdalena Jacoba Bertram López como consejera dominical en representación de Amber Capital, quien es el tercer mayor accionista de Indra. Esto se produce tras la dimisión del anterior consejero de Amber, Pablo Jiménez de Parga. Adicionalmente, se votarán las cuentas anuales y el informe de gestión de la empresa, con un dividendo propuesto de 0,30 euros brutos que se pagará el 9 de julio.
Entre otros puntos, los accionistas decidirán sobre la política de remuneraciones de los consejeros, así como la implementación de un plan de incentivos para el periodo 2026-2030 que incluiría la entrega de acciones al consejero delegado como parte de su retribución variable anual.
Acercamiento con Santa Bárbara Sistemas
Además de estos temas administrativos, la junta coincide con un periodo de tensión en el sector defensa europeo. Recientemente, se supo que Indra ha estado en negociaciones con Santa Bárbara Sistemas para crear una empresa conjunta destinada a captar contratos militares terrestres. Esta colaboración, que representaría un cambio significativo en las relaciones entre ambas empresas, surge en medio de una disputa reciente relacionada con la adjudicación de fondos de defensa valorados en más de 7.000 millones de euros.
Ambas compañías parecen dispuestas a dejar atrás sus diferencias para trabajar juntas, con el objetivo de generar sinergias y aprovechar las capacidades industriales en España. En el mismo contexto, el Gobierno alemán ha cancelado un proyecto para la construcción de fragatas F126, lo que magnifica la incertidumbre en el sector y la necesidad de alianzas estratégicas como la que se está planteando entre Indra y Santa Bárbara.