Afortunadamente, el compositor consiguió un Premio Oscar por su trabajo. Ahora, ha vuelto como compositor de la banda sonora de ‘Dune: Parte tres’, que llega a cines el 18 de diciembre.
‘Dune’: sonidos nuevos para un desierto de otra dimensión
Realizar toda la película ya era un desafío imposible en sí mismo, siendo una de las más ambiciosas y complejas obras de ciencia ficción de la historia. De hecho, ya se intentó en los años ochenta y fue un fracaso. Solo un maestro moderno del género de fantasía como Denis Villeneuve logró capturar la esencia para llevar a la gran pantalla la adaptación de Dune que los aficionados deseaban.
La gran película protagonizada por Timothée Chalamet y Zendaya alcanzó el fenómeno esperado, trasladando de manera consistente las ambiciosas ideas de la novela. La visión de Villeneuve fue fundamental para obtener el buen resultado que funcionó en taquilla y ganó varios Premios Oscar. Para lograrlo, fueron necesarios los mejores colaboradores.
La trama épica en Arrakis
En un futuro lejano, las familias de nobles compiten por el control del árido planeta Arrakis, también conocido como Dune por su geografía de desiertos de dunas. Arrakis es el único lugar donde se encuentra «la especia», la sustancia más codiciada y valiosa del universo, producida por gigantescos gusanos de arena.
Debido a su rareza y a su arriesgada extracción, quien controla la producción de la especia, controla el destino no solo del Imperio, sino de toda la humanidad. El Duque Leto Atreides aceptará la administración de este peligroso planeta y será enviado a Arrakis junto con Lady Jessica y su hijo Paul. En ese momento, la familia Atreides enfrentará grandes riesgos por estar en el punto de mira de fuerzas malvadas como las de su enemigo el Barón Vladimir Harkonnen.
Hans Zimmer: un compositor clave
Entre los grandes colaboradores para la adaptación se encontraba Hans Zimmer, uno de los compositores de cine más aclamados y populares de todos los tiempos. El músico alemán era un fanático de la novela original de Dune desde su adolescencia, y aceptó trabajar en el proyecto con la condición de que Villeneuve «no la arruinase».
La motivación por el proyecto fue tal que Zimmer prefirió romper su colaboración habitual con Christopher Nolan, que tuvo que buscar un nuevo compositor para sus tres últimos proyectos tras casi toda una carrera utilizando los sonidos de Zimmer: Ludwig Göransson, compositor de Tenet, Oppenheimer y La Odisea.
Una banda sonora innovadora
Su proyecto soñado implicaba también un reto muy complejo, al igual que el de Villeneuve para la realización de la película. El director le pidió crear una música más «espiritual» y «femenina», logro que alcanzó con un completo coro de mujeres, incluyendo a músicas experimentales como Lisa Gerrard. Zimmer no solo experimentó con las voces para dar vida a un desierto de otra dimensión, sino que expandió sus límites encargando la creación de instrumentos completamente nuevos.
Estos nuevos instrumentos se unieron a las guitarras o instrumentos de viento como el duduk armenio o la gaita escocesa, que Zimmer después distorsionó electrónicamente. También encargó nuevos módulos de sintetizadores para trabajar estos sonidos, renunciando al uso de una orquesta. Esta nueva forma de trabajo dio lugar a una banda sonora tan distintiva y especial que le otorgó al compositor alemán el Premio Oscar, el segundo de su carrera. Sin duda, superó con éxito un reto complejo.






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