Han pasado ya más de tres décadas desde su monumental estreno en salas de cine, pero Jurassic Park (Parque Jurásico) sigue despertando la misma fascinación del primer día. Hay muchos motivos por los que continúa maravillando: su espectacular trabajo de efectos especiales, su memorable reparto, y la increíble dirección de Steven Spielberg. Sin embargo, hay un detalle que sobresale por encima del resto y que viene a nuestra mente cada vez que se menciona la película: el logo.
El proceso de diseño del logo
Aparentemente sencillo, pero totalmente icónico e inolvidable, el logo con el esqueleto de dinosaurio sobre un fondo rojo, con el título de la película debajo de sus cortos brazos, es una imagen que sigue manteniendo su impacto y que ha sido referenciada de múltiples maneras. Spielberg era consciente de su importancia para el éxito de la película, y por eso trabajó con Tom Martin para lograrlo.
El papel de Tom Martin
Tom Martin es un legendario director de arte que también colaboró con Spielberg en La lista de Schindler, y ha creado pósters y logos para películas memorables como Regreso al futuro o Haz lo que debas. Martin tenía la tarea de diseñar un logo que fuera útil tanto para la película como para el parque ficticio que aparece en ella. El logo debía ser apto para el merchandising, que sería clave para la narrativa y, en última instancia, para el éxito de Jurassic Park en todas sus facetas.
Inspiración en la obra de Crichton
El proceso no fue fácil. Martin buscó la colaboración de diferentes agencias de marketing para encontrar el logo adecuado. Recibió hasta cien propuestas, tal y como comentó a la Academia de Cine para un artículo retrospectivo en su honor, pero ninguna convencía por completo a él, al estudio o al propio Spielberg. Finalmente, Martin encontró la solución en el libro original de Michael Crichton.
La importancia del diseño final
El esqueleto de dinosaurio del logo es el mismo que adorna la portada original del libro que inspiró la película, dibujado por el ilustrador Chip Kidd. Martin lo ubicó en un círculo junto con la característica tipografía del título. Sin embargo, detectó que no quedaban claras las dimensiones del animal. «El dinosaurio podría ser de cualquier tamaño, podría ser un bebé», así que decidió añadir una silueta de una jungla para hacer que «el dinosaurio pareciera gigante».
Esta adición, aunque pequeña, fue crucial para que el logo cumpliera con todos sus objetivos. No sólo ayudó a crear un mundo realista dentro de la película, sino que también fue esencial para vendernos la película como espectadores. La fuerza del título y ese diseño en rojo nos invitan casi instintivamente a querer descubrir la historia detrás.






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