Los técnicos del Ministerio de Hacienda han presentado un conjunto de propuestas al nuevo director general de la Agencia Tributaria, Antonio Ansón Latorre, con el objetivo de enfrentar desafíos críticos en la estructura y funcionamiento del organismo. Este conjunto de retos incluye la necesidad de desbloquear reformas que permitan mejorar la situación laboral de la plantilla, así como adaptarse a las demandas actuales de la función pública.
Propuestas para mejorar la estructura laboral
El presidente de Gestha, Javier Gómez Vergel, ha subrayado la urgencia de poner fin al «deterioro» organizativo de la Agencia Tributaria y acabar con la «frustración» existente entre los empleados. Los técnicos destacan que se necesita una modernización en la evaluación del desempeño y en las oportunidades de carrera profesional, un aspecto en el que creen que Ansón Latorre puede tener un papel clave, dado su conocimiento previo del ámbito de recursos humanos.
Además, uno de los puntos destacados es la movilidad de más de 2.200 técnicos, de los cuales una gran parte ha permanecido estancada en sus puestos durante años. Las reformas propuestas también abarcan la simplificación del proceso de incentivos por rendimiento y la promoción interna basada en la concurrencia competitiva, lo que se considera fundamental para mejorar el clima laboral en la Agencia.
Compromiso con la economía sumergida
Gestha prioriza igualmente la reducción de la economía sumergida como un objetivo clave bajo la nueva dirección. Para lograr esto, los técnicos exigen que se implementen completamente las leyes antifraude de 2006 y 2021, aumentando las competencias de los técnicos dentro de la estructura organizativa de la Agencia.
La planificación adecuada para afrontar las próximas jubilaciones y la eliminación de obstáculos en la movilidad y promoción son también esenciales para asegurar un acceso equitativo a la función pública. Finalmente, los técnicos abogan por la creación de un modelo de agencias tributarias en red que respete la integridad y competencias de la Agencia Tributaria, garantizando así un marco eficaz de colaboración interautonómica.





