Atentado en Nabatiyé deja víctimas entre rescatistas
En un nuevo episodio de violencia en el sur de Líbano, un ataque del Ejército israelí ha cobrado la vida de dos miembros de la Defensa Civil y dejado a una tercera trabajadora herida. El hecho ocurrió este martes en Nabatiyé, cuando el equipo se dirigía a atender a una persona afectada por un bombardeo previo.
La Defensa Civil libanesa confirmó la muerte de Ahmed Muhammad Nura, de 45 años, y Hussein Muhammad Saleh Jaber, de 32. Ambos contaban con varias condecoraciones por su labor humanitaria. En un comunicado, la institución lamentó el ataque, subrayando que sus miembros fueron agredidos mientras cumplían con su deber de rescate.
El Ministerio de Sanidad de Líbano también se pronunció, denunciando que el ataque fue dirigido específicamente al equipo de rescate. En su declaración, el ministerio enfatizó que no se quedará impasible ante lo que considera crímenes de guerra, resaltando el desprecio de Israel por el Derecho Internacional Humanitario.
El presidente libanés, Joseph Aoun, expresó su pesar por la muerte de los rescatistas y criticó la continuidad de los ataques israelíes, a pesar de un alto el fuego anunciado el 17 de abril. Aoun calificó los ataques a profesionales en misiones humanitarias como una violación flagrante de las leyes internacionales. En su mensaje, también extendió sus condolencias a las familias de las víctimas y destacó el sacrificio de la Defensa Civil en circunstancias adversas.
El mandatario subrayó que Israel, al persistir en sus ataques, está socavando los esfuerzos por consolidar la tregua. Aoun se comprometió a colaborar con actores internacionales para poner fin a las violaciones y asegurar la retirada de Israel de los territorios libaneses ocupados.
Reuniones entre Líbano e Israel en medio de la tensión
En un contexto de creciente tensión, se espera que delegaciones de Líbano e Israel se reúnan este jueves y viernes en Washington. Este será el tercer encuentro desde que se reanudaron los enfrentamientos entre el Ejército israelí y el partido-milicia Hezbolá el pasado 2 de marzo, tras la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán.
Desde el inicio de estos ataques, más de 2.800 personas han perdido la vida y otras 8.700 han resultado heridas en Líbano. Además, más de un millón de personas se han visto desplazadas, cifras que continúan en aumento a pesar del alto el fuego alcanzado en abril.
La situación humanitaria en la región se agrava con cada nuevo ataque, y la comunidad internacional observa con preocupación el deterioro de las condiciones de vida en Líbano. La Defensa Civil, a pesar de las adversidades, ha reafirmado su compromiso con la misión humanitaria, asegurando que seguirán trabajando sin importar los sacrificios.
El presidente Aoun ha reiterado su disposición a colaborar con organismos internacionales para abordar la crisis y garantizar la seguridad de los ciudadanos libaneses. En este contexto, la violencia sigue marcando la agenda política y social del país, mientras la población enfrenta un futuro incierto.
La situación en Líbano continúa siendo crítica, con un clima de tensión que no parece ceder. Las víctimas del conflicto, tanto civiles como trabajadores humanitarios, son un recordatorio constante de la fragilidad de la paz en la región.