El embajador Ronald Johnson afirmó este 29 de octubre que la Embajada de Estados Unidos en México, junto con sus nueve consulados, ha fortalecido la cooperación bilateral en ámbitos de seguridad, migración y vigilancia fronteriza bajo el liderazgo del presidente Donald Trump. Según su declaración, dichas acciones tienen como objetivo principal combatir a los cárteles, el tráfico de drogas y armas, la migración ilegal y el tráfico de personas.
Resultados concretos en la seguridad fronteriza
La misión diplomática estadounidense atribuyó a esta colaboración una disminución del 95% en las detenciones realizadas por la Patrulla Fronteriza en la frontera suroeste de Estados Unidos durante los últimos 12 meses. Además, aseguraron que esta reducción representa el nivel anual más bajo registrado en esa área. Asimismo, el embajador indicó que la Patrulla Fronteriza mantiene una política de «cero liberaciones» de migrantes ilegales en las comunidades, de acuerdo con el comunicado oficial. Septiembre de 2026 fue el decimoséptimo mes consecutivo en el que no se realizaron liberaciones bajo ese criterio específico.
Reducción de muertes por sobredosis y esfuerzos en coordinación internacional
La Embajada de Estados Unidos afirmó que, gracias a los esfuerzos conjuntos, las muertes por sobredosis en Estados Unidos disminuyeron un 40% respecto a los niveles más críticos de la crisis, estimándose que esta reducción ha salvado más de 40 mil vidas. Johnson señaló que, con información de inteligencia proporcionada por Estados Unidos, las autoridades mexicanas incautaron más de 500 toneladas métricas de drogas ilícitas, incluyendo más de 9.5 millones de pastillas de fentanilo. Además, las autoridades mexicanas lograron decomisar aproximadamente 90 toneladas métricas de cocaína en el mar, en coordinación con la Guardia Costera y la Armada de Estados Unidos. También se anunció que el tráfico marítimo de drogas hacia territorio estadounidense ha disminuido en más del 95%.
Operaciones conjuntas y acciones contra las organizaciones criminales
La representación diplomática destacó que las operaciones incluyen la interrupción del suministro de precursores químicos, el desmantelamiento de laboratorios clandestinos, la intercepción de redes de narcotráfico y el aseguramiento de bienes vinculados a dichas actividades ilícitas. Igualmente, señalaron que Washington impone sanciones contra fuentes de financiamiento relacionadas con los cárteles. En materia de extradiciones, México entregó a Estados Unidos a 96 personas, entre ellas cuatro fugitivos buscados por el FBI, y en territorio estadounidense se incautaron más de 50 mil armas de fuego, casi 2.9 millones de cartuchos y se detuvo a más de 10 mil personas relacionadas con el tráfico de armas. Además, las autoridades estadounidenses entregaron a México a más de 360 fugitivos por delitos graves, entre ellos homicidio, secuestro, lavado de dinero y vínculos con organizaciones criminales transnacionales.
Impacto y respaldo de las medidas
Desde que comenzaron estos esfuerzos, México ha efectuado 96 extradiciones y 92 traslados de criminales violentos a la custodia de Estados Unidos. Entre estas personas, se encuentran cuatro integrantes de la lista de los 10 fugitivos más buscados por el FBI. Washington sostuvo que sus sanciones buscan afectar las operaciones financieras de los cárteles y otras organizaciones criminales, incluyendo a líderes, traficantes, lavadores de dinero, facilitadores y empresas fachada. La estrategia, en palabras de la embajada, busca reducir el ingreso de drogas en las calles estadounidenses, decomisar armas y combatir la migración ilegal y el tráfico de personas, lo cual, aseguran, contribuye a comunidades más seguras y a mayores oportunidades para las familias y las empresas de ambos países.
Perspectivas futuras y la clasificación como organizaciones terroristas
Estados Unidos continuará trabajando en mejorar la cooperación con México para hacer frente a amenazas compartidas, desmantelar redes criminales, proteger su frontera y fortalecer las condiciones para el comercio legítimo, la inversión y la prosperidad económica. El representante estadounidense explicó que la clasificación de los cárteles como organizaciones terroristas extranjeras no busca justificar bombardeos ni ataques militares en territorio mexicano, sino ampliar las herramientas jurídicas y económicas para destruir sus redes completas.
Durante un panel en el Simposio de Inversionistas Globales del Instituto Milken sobre la relación bilateral, el diplomático aclaró que la medida fue discutida con el presidente Donald Trump antes de su implementación y que no se trata, como algunos sugieren, de una estrategia para justificar acciones militares.
Johnson agregó que la clasificación permite emplear medidas financieras, sanciones y cargos por apoyo al terrorismo contra individuos y estructuras vinculadas con los cárteles. Además, señaló que los cárteles mantienen operaciones fuera de México, con presencia en Europa, Asia, Sudamérica y Estados Unidos, por lo que un arresto en México podría tener repercusiones en otros países vinculados a la misma estructura delictiva. La estrategia no solo apunta a los líderes visibles, sino también a los traficantes, lavadores de dinero y empresas fachada relacionadas con esas redes.
El embajador destacó que estas organizaciones tienen presencia en múltiples continentes y que, por tanto, los esfuerzos internacionales para su desmantelamiento deben ser coordinados de manera integral para lograr éxito en la lucha contra la criminalidad organizada.





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