La eliminación de México en el Mundial 2026 se consumó de la forma más dolorosa para los miles de aficionados que abarrotaron las tribunas del Estadio Azteca. La derrota por 3-2 ante el seleccionado de Inglaterra en los octavos de final puso fin al sueño de romper la barrera de la mítica quinta instancia, despidiendo al país organizador en una tarde marcada por las inclemencias climáticas y el silencio final.
Un total de 80.824 espectadores presenciaron el compromiso, el cual sufrió un retraso de 60 minutos en su horario de inicio debido a una fuerte tormenta eléctrica que azotó el sur de la Ciudad de México. A pesar de la lluvia prolongada, el entusiasmo inicial del público local se hizo sentir con fuerza a través de cánticos tradicionales que buscaron ejercer presión sobre el conjunto europeo desde el primer silbatazo.
Los primeros minutos del encuentro mostraron una postura agresiva por parte del cuadro dirigido por Javier Aguirre, forzando una amonestación temprana para el mediocampista inglés Declan Rice. Un remate peligroso del atacante Raúl Jiménez que fue contenido por el arquero Jordan Pickford encendió los ánimos de las gradas, estableciendo un desarrollo sumamente físico e intenso entre ambas escuadras.
Dos golpes certeros que condicionaron el trámite
Sin embargo, la efectividad del ataque británico cambió el rumbo de la jornada de manera drástica en la primera mitad del partido. En un lapso de apenas dos minutos, las desatenciones en la última línea mexicana permitieron que la visita tomara el control absoluto del marcador con anotaciones sucesivas que congelaron la atmósfera festiva del histórico recinto deportivo.
El mediocampista Jude Bellingham aprovechó una habilitación precisa para romper el cero a los 35 minutos de juego, desatando el festejo del sector visitante. Prácticamente en la siguiente acción de peligro, a los 37 minutos, la ofensiva inglesa volvió a golpear con contundencia, dejando al combinado tricolor con una desventaja de dos goles antes del descanso intermedio.
El descuento transitorio por parte del extremo Julián Quiñones devolvió la esperanza a los aficionados antes del cierre de los primeros 45 minutos. El atacante aprovechó una habilitación al espacio y, tras definir con acierto, extendió los brazos pidiendo el apoyo masivo de una grada que intentaba recuperar la energía perdida ante el rigor del marcador adverso.
Expulsión, VAR y la sentencia desde los doce pasos
El segundo tiempo inició con un panorama favorable para las aspiraciones del conjunto del Vasco Aguirre debido a las determinaciones arbitrales. Tras una detallada revisión en las pantallas del sistema de videoarbitraje (VAR), el juez principal decretó la expulsión del defensor británico Jarell Quansah, dejando a Inglaterra con un futbolista menos sobre el campo de juego.
Cuando el dominio territorial de México parecía intensificarse en busca de la igualdad, una rápida transición ofensiva de los ingleses culminó en una infracción dentro del área penal. Al minuto 60 del tiempo corrido, el delantero y capitán Harry Kane asumió la ejecución de la pena máxima con un disparo potente que colocó el 3-1 parcial en la pizarra del estadio.
La respuesta mexicana llegó por la misma vía minutos más tarde, luego de que el árbitro sancionara un penal a favor de los locales tras otra acción disputada. Raúl Jiménez tomó el balón con determinación y convirtió el remate desde los doce pasos para establecer el 3-2 definitivo, encendiendo un último impulso anímico entre los futbolistas tricolores.
Un cierre en silencio y el final de la localía
Pese a que el cuerpo arbitral otorgó un tiempo de adición de 11 minutos sobre el final del partido, la escuadra mexicana careció de la claridad necesaria en los últimos metros para forzar el tiempo extra. Los intentos desesperados se estrellaron contra el bloque defensivo dispuesto por el cuerpo técnico inglés, consumando el tiempo regular ante la desazón del público.
Con el silbatazo de conclusión, las celebraciones del plantel de Inglaterra contrastaron con los rostros de frustración de los futbolistas locales, quienes se despidieron del torneo en su propio territorio. La derrota marca el cierre de la participación de la capital mexicana como sede de encuentros de este certamen mundialista, trasladando las llaves definitivas hacia los estadios de los Estados Unidos.
La eliminación de México en el Mundial 2026 abre un periodo de análisis y cuestionamientos respecto al proceso encabezado por Javier Aguirre en el banquillo. El fútbol mexicano vuelve a quedarse en la antesala de los cuartos de final, concluyendo una campaña como anfitrión que prometía ser histórica y que terminó sumida en el más absoluto silencio de su mítico Coloso.
FAQ
¿Cómo se produjo la eliminación de México en el Mundial 2026?
La selección quedó eliminada tras perder 3-2 ante Inglaterra en los octavos de final. Los goles de Bellingham, Kane y una primera mitad adversa sentenciaron el destino del equipo en el torneo.
¿Dónde se jugó el partido de octavos de final de México?
El compromiso definitivo se disputó en el Estadio Azteca de la Ciudad de México, escenario que contó con la presencia oficial de 80.824 espectadores para despedir al conjunto anfitrión.
¿Quién anotó los goles de la Selección Mexicana en este partido?
Los goles del combinado dirigido por Javier Aguirre fueron anotados por Julián Quiñones en el primer tiempo y por Raúl Jiménez mediante la ejecución de un tiro penal en la segunda mitad.
¿Hubo futbolistas expulsados durante el encuentro de México vs Inglaterra?
Sí, el defensor de la selección de Inglaterra Jarell Quansah fue expulsado en el segundo tiempo luego de una revisión realizada por el árbitro principal en el monitor del VAR.
¿Qué sigue para el Mundial 2026 tras la salida de México?
Con este resultado, concluyen formalmente los partidos programados en la sede de la Ciudad de México, y las siguientes fases de eliminación directa continuarán disputándose en territorio de Estados Unidos.






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