El Tribunal de Cuentas Europeo ha emitido una advertencia sobre la asignación de 17.000 millones de euros por parte de la Unión Europea entre 2014 y 2020 para fomentar la innovación industrial. Según el tribunal, estos fondos no se destinaron sistemáticamente a proyectos con mayor potencial comercial. Además, señalan que la Comisión Europea no realizó un seguimiento adecuado para verificar si las ayudas permitieron a las empresas transformar sus investigaciones en productos y servicios comercializables.
Observaciones sobre Horizonte 2020
El informe de los auditores europeos examina la eficacia de las inversiones efectuadas a través de Horizonte 2020, el principal programa de investigación de la UE de ese período. Critican la falta de datos para evaluar si los fondos públicos generaron beneficios económicos duraderos. Petri Sarvamaa, miembro del tribunal responsable de la auditoría, insistió en la necesidad de que las inversiones públicas se traduzcan en innovaciones comercializables para lograr un liderazgo industrial genuino, destacando la ausencia de este cumplimiento.
Análisis de la Iniciativa de Liderazgo Industrial
El informe se centra en la iniciativa vinculada al «liderazgo industrial» de Horizonte 2020, que contaba con un presupuesto de alrededor de 17.000 millones de euros. Su propósito era aumentar la competitividad del sector empresarial europeo, con especial énfasis en las pequeñas y medianas empresas (pymes), mediante el desarrollo de nuevas tecnologías. Sin embargo, el tribunal detectó que aproximadamente la mitad de los recursos se dirigió a entidades sin ánimo de lucro como universidades y centros de investigación, cuestionando su contribución al acceso al mercado de los avances científicos.
Deficiencias en el Instrumento InnovFin
Los auditores hallaron debilidades en InnovFin, un instrumento europeo diseñado para ofrecer préstamos e inversiones a empresas innovadoras. Resultó que solo una pequeña parte de sus fondos llegó a las empresas más pequeñas y no hay datos suficientes para evaluar su impacto en el desarrollo de productos comercializables. Por otro lado, aunque las subvenciones específicas para pymes facilitaron la transferencia de tecnología, tuvieron un aprovechamiento comercial limitado debido a problemas de financiamiento, barreras regulatorias y planificación inadecuada para explotar los resultados.
Reacción de la Comisión Europea
La Comisión Europea ha reconocido las insuficiencias señaladas por el tribunal en la disponibilidad y fiabilidad de los datos sobre las empresas participantes, pero defendió el papel de Horizonte 2020 en fortalecer la capacidad científica y tecnológica de Europa, además de contribuir al empleo y al crecimiento económico. En respuesta a la auditoría, la Comisión mencionó que ya ha implementado cambios en Horizonte Europa, correspondiente al periodo 2021-2027, para mejorar la evaluación de las ayudas mediante indicadores más precisos. No obstante, la Comisión rechazó algunas propuestas del tribunal relativas al futuro Fondo Europeo de Competitividad, alegando que estos asuntos permanecen en negociación.






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