En la noche del viernes, autoridades ecuatorianas ordenaron el deporte de Ola Bini, programador y activista sueco ligado a Julian Assange. El hecho fue presentado como una amenaza para la seguridad nacional del país, pese a que el suizo llevaba más de diez años viviendo en Ecuador.
Bini declaró en redes sociales que se encontraba en el aeropuerto, rodeado de policías, y que un informe secreto lo clasifica como peligroso para la seguridad ecuatoriana. 'Ahora estoy en el aeropuerto rodeado de policías. Un informe secreto dice que soy una amenaza para Ecuador, así que fui deportado de inmediato, sin que el juez esperara siquiera el habeas corpus que se presentó antes de la audiencia'
Su abogado, Carlos Soria, precisó que las autoridades nunca le entregaron una orden oficial de retención. 'Al llegar a migración me dijeron que le habían revocado el visado, pero no me han enseñado hasta el momento ningún documentos que avale su retención'
La ausencia de documentos oficiales pone en duda el fundamento legal del proceso
El caso de Bini se remonta al momento en que Assange fue retirado de la Embajada ecuatoriana en Reino Unido y detenido en 2019. Aunque el juicio contra él nunca prosperó y todas las medidas cautelares fueron anuladas, su defensa lo recordó como un caso judicial sin fundamento.
Soria confirmó que se ha ordenado la deportación inmediata de Bini sin causa ni prueba. El pretexto sería una supuesta amenaza a la seguridad del estado, según informes internos que no han sido revelados públicamente. 'Hoy Ola será deportado y se prohíbe su ingreso al país por diez años. Como duele mi país sus funcionarios y sus instituciones'
Bini también denunció no haber tenido acceso al informe que justifica su deportación, señalando que es 'imposible defenderse contra lo que no te permiten saber'






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