El anuncio circuló rápido por los teléfonos de los principales dirigentes políticos y en los pasillos de las fiscalías de la calle Cerrito. No era un viernes cualquiera. La orden firmada por la fiscal de Corte interina, Mónica Ferrero, determinaba que a partir del próximo 19 de mayo el fiscal Alejandro Machado dejará su despacho en la Fiscalía de Delitos Económicos y Complejos de primer turno para asumir la conducción de la unidad de Cibercrimen. El movimiento, calificado desde el entorno institucional como un «traslado horizontal por perfil profesional», encendió de inmediato las alarmas en la oposición.
La molestia del Frente Amplio tiene una explicación directa en el peso de las carpetas que Machado guardaba en su escritorio. El fiscal venía liderando la investigación sobre la presunta destrucción de documentos públicos en la propia Torre Ejecutiva durante el tramo central de la crisis por la entrega del pasaporte al narcotraficante Sebastián Marset. Además, tenía bajo su órbita la denuncia penal presentada por la administración de Yamandú Orsi por las irregularidades y las garantías falsas del astillero Cardama en la compra de patrulleras oceánicas. Con su salida, el destino de esos expedientes queda bajo una enorme incógnita.
El factor político y la coincidencia horaria
En los comités de base y en los despachos parlamentarios del Movimiento de Participación Popular (MPP) la noticia cayó como un balde de agua fría, especialmente por la coincidencia temporal con otro dictamen judicial de alto impacto. Prácticamente a la misma hora en que se conoció el traslado de Machado, la Fiscalía de Delitos Económicos de segundo turno formalizó el pedido de cuatro años de prisión para el exsenador Charles Carrera por el caso de las internaciones en el Hospital Policial, asegurando que el proceso irá a juicio oral.
El senador frenteamplista Daniel Caggiani no tardó en canalizar el malestar de la coalición de izquierda a través de las redes sociales. «Es raro que se cambie, sin justificación alguna, al fiscal que tiene a cargo las investigaciones de los principales casos sobre irregularidades e ilicitudes del gobierno anterior. Es muy raro», disparó el legislador, advirtiendo que la bancada opositora va a «estar atenta» para ver el nombre de quién ocupará esa silla vacante a partir de la semana próxima.
Para la bancada del Frente Amplio, la secuencia de eventos no responde a una mera reorganización administrativa de recursos humanos. La sospecha instalada es que el desplazamiento de Machado funciona como un mecanismo de contención para evitar que las derivaciones del caso Marset sigan escalando hacia los niveles más altos de la estructura oficial.
La defensa de Carrera y el fantasma del espionaje
El propio Charles Carrera vinculó de forma directa su situación judicial con la salida de Machado de la escena penal. En una declaración pública que sacudió la agenda del mediodía, el exsenador afirmó que el pedido de condena en su contra busca desviar la atención pública del verdadero foco de conflicto institucional.
El mismo día que la fiscal de Corte interina, Mónica Ferrero, decide trasladar al fiscal Machado para blindar a Lacalle Pou con los casos Cardama y Marset», la Fiscalía solicitó su prisión por la causa de Víctor Hernández. Carrera recordó además los antecedentes que involucran al exgerente de Vertical Skies, Marcelo Acuña, condenado por armarle carpetas falsas de espionaje tras haber denunciado la concesión del puerto de Montevideo. El exlegislador remarcá que en la etapa de juicio oral que se inicia ahora podrá demostrar su «absoluta inocencia» frente a los tribunales.
Desde la interna de la Fiscalía General de la Nación intentaron bajarle los decibeles a la polémica, argumentando que Machado cuenta con una formación técnica específica en delitos informáticos y que la materia informática requiere técnicos capacitados con urgencia ante el aumento de fraudes virtuales. Sin embargo, la explicación técnica no conforma a una oposición que ve cómo las dos causas más sensibles para el corazón del oficialismo cambian de manos de un plumazo y a mitad de camino.