El presidente de Senegal, Bassirou Diomaye Faye, destituyó el viernes a su primer ministro, Ousmane Sonko, en medio de un clima de tensiones políticas que se han intensificado en los últimos meses. La decisión fue comunicada oficialmente a través de un decreto firmado el 22 de mayo de 2026, que también implica la disolución del actual Gobierno.
La destitución de Sonko, quien había sido un aliado clave en la campaña presidencial de Faye en 2024, ha generado un runrún en los círculos políticos senegaleses. En respuesta a su salida, Sonko utilizó sus redes sociales para expresar su alivio: “Alabado sea Dios. Esta noche dormiré con el corazón ligero en el barrio de Keur Gorgui”.
Reforma electoral y futuro incierto
La situación se complica aún más con la reciente aprobación por parte del Parlamento de una reforma del Código Electoral, que ha sido interpretada por la oposición como un intento de facilitar la candidatura de Sonko en las elecciones presidenciales de 2029. Esta modificación, impulsada por el partido de Faye, PASTEF, limita las causas de inelegibilidad a delitos económicos, lo que podría abrir la puerta a Sonko tras su exclusión en 2024 debido a una condena por difamación.
La reforma se produce en un contexto de creciente tensión política, donde Faye también está impulsando cambios constitucionales y una reorganización institucional. Entre las propuestas se encuentra la transformación del Consejo Constitucional en un Tribunal Constitucional, así como una revisión más amplia del sistema electoral, según informan medios locales.
La oposición ha criticado la reforma, argumentando que responde a una lógica de “personalizar” la legislación para beneficiar a ciertos líderes políticos. Por su parte, el Gobierno sostiene que se trata de una actualización necesaria para fortalecer el Estado de derecho. Este debate ha profundizado las divisiones en la Asamblea Nacional, complicando la estrategia de Faye, quien ahora debe decidir entre buscar la aprobación de sus reformas en el Parlamento o convocar un referéndum.
La opción parlamentaria podría acelerar la adopción de las reformas si el bloque presidencial mantiene una mayoría, aunque el clima de desconfianza política podría convertir cualquier votación en un pulso interno. En contraste, un referéndum podría otorgar legitimidad popular a los cambios, pero también conlleva riesgos para Faye en un momento de tensiones sociales y económicas.
Faye, quien asumió la presidencia en abril de 2024, ha manifestado que PASTEF enfrenta un momento crítico. En declaraciones a la radiotelevisión estatal, advirtió que el partido está “en una trayectoria que corre el riesgo de llevarlo a la ruina si no se toman medidas”.
La fractura entre Faye y Sonko
La relación entre Faye y Sonko se ha deteriorado en los últimos meses. En marzo, Sonko expresó su disposición a “devolver al partido a las filas de la oposición” si Faye no se alineaba con su visión. “Si el presidente no está alineado con su partido, aunque gobernemos juntos, nos encontramos en una situación de ‘reparto de poder blando'”, declaró Sonko, sugiriendo que la falta de alineación podría llevar a una ruptura más clara.
Faye, por su parte, ha dejado claro que su confianza en Sonko es fundamental para su continuidad como primer ministro. “El primer ministro está ahí porque cuenta con mi confianza. En cuanto se rompa esa confianza, habrá un nuevo primer ministro”, advirtió Faye, dejando entrever que la situación es frágil.
La destitución de Sonko y la reforma electoral han generado un clima de incertidumbre en el país, donde la política se encuentra en un punto de inflexión. La próxima etapa será crucial para definir el rumbo de Senegal y la relación entre sus principales líderes.
La situación política en Senegal sigue siendo volátil, con un futuro incierto para los actores involucrados.