La relación entre Carlos Manta Marcelo Bielsa ha sido uno de los temas más comentados en la interna del fútbol nacional. La continuidad del entrenador argentino al frente de la selección uruguaya atravesó momentos de máxima tensión. Según confesó Manta, integrante del Consejo Ejecutivo de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), el director técnico estuvo al borde de la destitución tras la estrepitosa goleada 5-1 sufrida ante Estados Unidos en noviembre de 2025.
En diálogo con el programa Convocados de El Espectador Deportes, Manta explicó que, si bien dentro del Ejecutivo existía un sector que impulsaba el cese inmediato del entrenador, la realidad financiera de la institución terminó siendo el factor determinante para mantener el proyecto en pie. Este episodio marca un punto de inflexión en la gestión de la AUF.
Un cambio de rumbo en el Complejo Celeste tras la crisis de Carlos Manta Marcelo Bielsa
La imposibilidad de prescindir de los servicios del argentino radicaba, estrictamente, en el costo de la rescisión. “Había una deuda muy importante con él”, reveló el dirigente. “Un sector del Ejecutivo quería el cese, pero las condiciones económicas no estaban dadas porque había que seguir y era imposible abordar ese dinero. Estábamos matados por la cifra”.
Respecto a la postura del entrenador frente a este adeudo, Manta aclaró que Bielsa nunca renunció a cobrar lo pactado, aunque mantuvo un perfil alejado de la presión pública. “No es que dijo ‘yo no voy a cobrar la deuda’. Dijo que él estaba muy comprometido con la AUF y que no se hiciera hincapié en la deuda que había con él”, detalló. Según el directivo, la AUF aún mantiene compromisos salariales pendientes con el estratega.
Un cambio de rumbo en el Complejo Celeste
Tras el periodo de turbulencia, Manta aseguró que se produjo una transformación en la interna del plantel. “Se buscó mediar y se solucionaron todas esas cosas que caían mal dentro del plantel”, comentó el dirigente. Manta destacó que, a partir de ese momento, el argentino asumió errores y modificó su metodología de trabajo para mejorar el clima interno.
“Hubo un cambio radical en la forma de manejarse de él; yo lo vi. Los entrenamientos eran amenos y con mucha recuperación. Jamás hubo un problema ni un trato fuera de lugar”, agregó. Manta también describió el nivel de hermetismo durante el Mundial, mencionando medidas de seguridad inusuales: “Hasta había francotiradores puestos por FIFA. Una cosa de locos. Yo nunca viví algo así”.
La mediación con el plantel y los capitanes
Cuando le consultaron sobre un posible quiebre del vínculo entre los jugadores y el entrenador, Manta negó estar al tanto y recordó una charla clave con el capitán José María Giménez: “Yo nunca estuve al tanto. Me lo hubieran dicho. Es más, antes del famoso 5-1, fui al vestuario y le dije al capitán: ‘Si ustedes tienen algo, por favor, transmítanlo hacia nosotros. No se expongan ustedes, que nosotros tenemos que modificar la situación'”. Según el directivo, Giménez agradeció el gesto, lo que demuestra la intención de la dirigencia por mantener canales abiertos de diálogo.
El cruce personal: inteligencia frente a incontinencia verbal
Uno de los puntos más destacados de la entrevista fue el relato de la charla privada entre Manta y Bielsa, ocurrida luego de que el entrenador le prohibiera el acceso al Complejo Celeste. El motivo, según el propio DT, fue la “incontinencia verbal” del directivo en los medios.
“Bielsa me dijo: ‘Usted sabe muy bien por qué no lo recibí’. Él es una persona sumamente inteligente… Me dijo que yo tenía una incontinencia verbal”, relató Manta. El integrante del Ejecutivo no se guardó nada al rememorar su respuesta ante el estratega: “Le dije que él era una persona muy inteligente, pero le faltaba lo que me sobraba a mí: inteligencia emocional. Que yo estaba sentado en el lugar donde estaba, no por ser tan inteligente como él, sino porque supe manejar grupos humanos”.
La charla concluyó sin un entendimiento claro, ya que, según Manta, el entrenador le manifestó que no estaba preparado para dialogar con él en esos términos. Este enfrentamiento personal deja al descubierto las dificultades de comunicación que han caracterizado parte de este proceso, poniendo en evidencia que, más allá de los resultados en cancha, la convivencia diaria ha sido uno de los desafíos más complejos para la actual administración de la AUF.












