Una cinematográfica y macabra trama criminal llegó a su fin en el norte de Argentina. Agentes de la División Unidad Operativa Federal (DUOF) Tucumán y del área de Interpol de la Policía Federal Argentina (PFA) apresaron en la ciudad de San Miguel de Tucumán a Angelina Olivera da Silva, de 18 años, y Kauá Kazahaya de Arruda. Ambos ciudadanos brasileños contaban con orden de captura internacional por el brutal homicidio del desarrollador de videojuegos estadounidense Tamir Nadav, de 46 años.
El arresto de la pareja se concretó en la intersección de las calles 25 de Mayo y Marcos Paz, en pleno centro de la capital tucumana. Los sospechosos convivían con la víctima en el estado de Paraná, Brasil, y se habían dado a la fuga tras montar una farsa para ocultar el asesinato y vaciar el patrimonio del informático norteamericano.

El hallazgo macabro y la farsa para saquearlo
El crimen salió a la luz el pasado 18 de septiembre, cuando el cadáver de Nadav fue hallado en avanzado estado de descomposición en una vivienda de la ciudad de Maringá, en el estado de Paraná. La víctima se encontraba maniatada de pies y manos dentro de una habitación cerrada con candado. Según determinaron los peritajes forenses, el desarrollador —que residía en Brasil desde 2021— llevaba al menos dos semanas sin vida al momento del descubrimiento.
Previo al hallazgo, la exesposa de Nadav confrontó a Olivera da Silva y Kazahaya de Arruda al no tener noticias del hombre. Los jóvenes afirmaron falsamente que el desarrollador se encontraba de viaje. Mientras tanto, utilizaban las tarjetas y fondos de la víctima para financiar compras de extrema opulencia, incluyendo relojes de lujo por un valor cercano a los 10 millones de reales. Las transacciones continuas buscaban simular que el informático seguía con vida, pero una serie de documentos personales de los sospechosos olvidados en la escena del crimen terminó por incriminarlos.
Fuga por la región y captura internacional
Tras cometer el asesinato y ejecutar el saqueo financiero, la pareja inició una huida cruzando fronteras continentales. El 19 de septiembre registraron su ingreso legal a territorio argentino a bordo de un remise a través del Puente Internacional San Roque González de Santa Cruz, que une Encarnación (Paraguay) con Posadas (Misiones). En el trámite migratorio declararon como domicilio temporal un hotel en Posadas antes de trasladarse a la provincia de Tucumán.
El accionar coordinado entre la Interpol de Brasilia, la PFA y agencias de inteligencia de Estados Unidos permitió rastrear el paradero de los prófugos poco después de que se emitieran las circulares rojas de captura internacional en su contra. La causa para concretar la extradición a Brasil quedó bajo la órbita del Juzgado Federal N° 2 de Tucumán, a cargo del juez Guillermo Díaz Martínez.





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