Un violento siniestro de tránsito volvió a encender las alarmas sobre la seguridad en las rutas secundarias del departamento de Canelones. En el kilómetro 30 de la Ruta 69, un choque múltiple en el que se vieron involucrados tres camiones y una camioneta derivó en el vuelco de un vehículo de menor porte que transportaba garrafas de supergás. El impacto dejó como saldo a dos trabajadores lesionados y la arteria de tránsito completamente bloqueada mientras trabajaban los equipos de emergencia.
El hecho se desencadenó cuando una camioneta, que circulaba en sentido sur a norte detrás de dos camiones de gran porte, realizó una maniobra de adelantamiento repentina. Tras sobrepasar a uno de los pesados rodados, el conductor clavó los frenos con la intención de realizar un giro hacia la izquierda e ingresar a un predio privado sobre la faja natural. La maniobra intempestiva obligó a los transportistas a realizar maniobras evasivas de emergencia para evitar una tragedia mayor en plena calzada.
Un choque en cadena que terminó con un vuelco peligroso
Como consecuencia directa del frenazo inesperado de la camioneta, uno de los camiones pesados colisionó de forma lateral contra un camión de menor porte que se desplazaba en sentido contrario cargado con garrafas. Por la violencia del impacto y el peso de la carga, el vehículo repartidor perdió la estabilidad, despistó y terminó volcando sobre la banquina, desparramando parte de su cargamento a metros de la ruta.
La violencia del vuelco provocó politraumatismos de diversa entidad en los dos ocupantes del camión repartidor. El conductor, un hombre de 38 años, sufrió politraumatismos severos, mientras que su acompañante, un joven de 19 años, resultó con heridas moderadas. Ambos trabajadores debieron ser asistidos en el lugar por unidades de emergencia médica móvil y posteriormente derivados a la central médica del Hospital del Banco de Seguros del Estado (BSE) para su atención especializada.
Las rutas canarias bajo la lupa por el tránsito pesado
El tramo de la Ruta 69, al igual que los corredores secundarios de la red vial de Canelones como las rutas 5 y 67, registra un historial recurrente de siniestros graves donde se combinan el flujo de carga pesada, la falta de dársenas para giros a la izquierda y la imprudencia en los adelantamientos. Apenas días atrás, la zona fue escenario de episodios similares, como el despiste y vuelco de un camión cargado de arena en la Ruta 5 o la caída al vacío de otro rodado en Las Piedras, exponiendo la fragilidad de la infraestructura en puntos de alto tránsito productivo.
Las maniobras de giro sobre predios particulares en rutas de carril simple representan una de las principales causas de choque frontal y lateral en las arterias departamentales. La ausencia de carriles de desaceleración obliga a los transportistas a reaccionar en fracciones de segundo ante vehículos livianos que reducen bruscamente la velocidad, transformando cualquier error de cálculo en un accidente de proporciones devastadoras para los trabajadores del volante.
El contexto regional y la seguridad en el transporte de gas
El transporte de garrafas y materiales peligrosos por carreteras de doble sentido exige estándares de sujeción y protocolos de respuesta inmediata que son objeto de debate permanente en el cono sur. En países con alta densidad de transporte terrestre como Uruguay y Argentina, los vuelcos de unidades repartidoras activan protocolos de máxima prevención para evitar fugas masivas de gas o deflagraciones posteriores al choque, requiriendo la intervención inmediata de Bomberos y Policía Científica.
En esta oportunidad, la rápida respuesta de las autoridades permitió asegurar la zona antes de que el incidente pasara a mayores. Voceros de la Policía Caminera confirmaron que la camioneta que originó la serie de colisiones fue identificada minutos más tarde gracias a la recolección de testimonios y datos aportados por los transportistas afectados, quedando a disposición de la Fiscalía departamental para determinar las responsabilidades penales del caso.
La labor pericial y el despeje de la calzada
Durante varias horas, la Ruta 69 permaneció totalmente cortada al tránsito, obligando a las autoridades a desviar el flujo vehicular por caminos vecinales. Especies periciales de Policía Científica trabajaron en la escena relevando las huellas de frenada, los puntos de impacto y las condiciones mecánicas de las tres unidades pesadas involucradas.
El siniestro reabre el debate sobre la necesidad de reforzar la fiscalización en los accesos a establecimientos rurales y la urgencia de concretar obras de señalización que protejan la vida de quienes transitan y trabajan diariamente en las carreteras del país.






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