La provincia constitucional del Callao volvió a ser escenario de un sangriento episodio de violencia urbana que conmociona a las autoridades de la región. El asesinato de alias Careca en Perú se consumó en la cuadra dos de la avenida José Gálvez, cuando Jean Carlos Zegarra Cuadros circulaba a bordo de su vehículo particular en compañía de una mujer que presuntamente era su pareja sentimental.
El ataque se ejecutó con extrema crueldad en plena vía pública durante las primeras horas del día. Un sujeto a bordo de una motocicleta interceptó el paso del automóvil y abrió fuego de forma indiscriminada contra la cabina del conductor. La ráfaga de disparos desató un tiroteo que dejó la carrocería del rodado perforada con más de veinte impactos de bala, generando escenas de pánico entre los peatones y conductores que transitaban por la zona.
Tras el repliegue del agresor, personal de las fuerzas del orden y unidades de emergencia se desplazaron hasta el lugar de los hechos, donde certificaron el deceso instantáneo de Zegarra Cuadros. Su acompañante permaneció a un costado del rodado durante las primeras diligencias periciales con la indumentaria manchada de sangre, mientras los peritos en criminalística acordonaban la escena del crimen y levantaban decenas de casquillos servidos dispersados sobre el pavimento.
La ferocidad de la emboscada evidenció la planificación de un ajuste de cuentas dirigido contra uno de los personajes más conocidos del hampa en el primer puerto trasandino.
El historial delictivo tras el asesinato de alias Careca en Perú: bancos y fuga en Lurigancho
El historial delictivo del occiso acumula más de quince años de actividad al margen de la ley. Su irrupción en los registros policiales se consolidó en 2010, cuando fue arrestado por su implicancia directa en robos agravados contra agencias bancarias y entidades financieras en la capital del país.
Sin embargo, el hito más conocido de su trayectoria se produjo en 2013, cuando protagonizó una inusual fuga mientras cumplía prisión preventiva en el centro penitenciario de Lurigancho. Durante aquel proceso de evasión, Zegarra Cuadros ejecutó una maniobra fraudulenta al lograr que los registros del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) lo declararan oficialmente como difunto.
Al figurar como fallecido en el sistema estatal, el prófugo logró eludir la acción de la justicia y las órdenes de captura internacional durante cuatro años. Su periplo de clandestinidad concluyó en 2017, fecha en la que efectivos de las brigadas de investigación lo volvieron a capturar tras su participación en el asalto a mano armada contra un vehículo en la capital.
A pesar de la gravedad de sus antecedentes y de haber evadido los controles del sistema penitenciario nacional, Zegarra Cuadros recuperó la libertad tiempo después. No obstante, las unidades de inteligencia mantuvieron su ficha activa al detectar que continuaba vinculado a redes ilícitas en el Callao.
La detención de alias Dominic y las investigaciones de la Policía Nacional
La pronta intervención de las unidades policiales permitió reconstruir de forma rápida la huida del atacante gracias a los registros de las cámaras de videovigilancia instaladas en las avenidas aledañas al lugar del tiroteo.
Las imágenes permitieron identificar al presunto autor material de los disparos, un menor de 17 años conocido en el entorno delictivo como Dominic. El adolescente resultó con una herida de bala en el brazo durante el enfrentamiento armado y abandonó la motocicleta empleada para el atentado en las inmediaciones de la zona de La Perla antes de darse a la fuga a pie.
Horas más tarde, el sospechoso acudió al hospital Daniel Alcides Carrión para recibir atención médica por la lesión sufrida. Tras ser asistido por los profesionales de la salud y dado de alta, agentes de la División de Investigación Criminal (Depincri) de Bellavista procedieron a su detención inmediata y lo trasladaron bajo custodia a la sede correspondiente.
Alias Dominic ya contaba con investigaciones abiertas en su contra por presuntamente haber integrado la banda que participó en el asalto millonario a lingotes de oro en la Vía Expresa de la Costa Verde durante el mes de abril. Actualmente, el menor permanece recluido mientras la Fiscalía formula los cargos correspondientes por el homicidio calificado de Zegarra Cuadros.
Reacción de las autoridades e impacto en la seguridad regional
Las derivaciones del operativo policial provocaron la reacción del Ministerio del Interior, cuyo titular destacó la celeridad de los efectivos para ubicar y capturar al presunto sicario a pocas horas de haberse perpetrado el ataque en la vía pública.
Desde el sector Ejecutivo se enfatizó la necesidad de intensificar los patrullajes preventivos y los operativos de control de identidad en los puntos críticos del Callao, con el objetivo de neutralizar las disputas territoriales entre bandas rivales dedicadas a la extorsión y el ajuste de cuentas.
Asimismo, representantes de la institución policial cuestionaron los vacíos legales y las decisiones del sistema judicial que permitieron en su momento la liberación de delincuentes juveniles con antecedentes de alta peligrosidad, como es el caso del menor implicado en la ejecución de Zegarra Cuadros.
El esclarecimiento de lo ocurrido tras el asesinato de alias Careca en Perú continúa bajo la conducción de la Depincri de Bellavista. Las pesquisas buscan determinar si la orden de ejecución respondió a una venganza por desacuerdos económicos o al control de actividades ilícitas en las arterias del puerto.






Dejá tu comentario
Comentá con tu nombre y Gmail. Tu correo es privado y nunca se publica.