El alcalde de Cali hace un llamado a la convivencia durante el clásico vallecaucano
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, instó a los aficionados de América y Deportivo Cali a vivir el próximo clásico con entusiasmo y respeto, priorizando la unión y la paz por encima de las rivalidades deportivas. En un video compartido en sus redes sociales, Eder pidió a los hinchas disfrutar del encuentro con pasión y alegría, pero sin recurrir a la violencia. Además, resaltó que los colores que representan a cada equipo no deberían prevalecer sobre el vínculo que los seguidores mantienen con la ciudad.
Detalles del encuentro y medidas de seguridad
El partido tendrá lugar el sábado 7 de noviembre a las 8:15 p.m. en el estadio Olímpico Pascual Guerrero, donde América recibirá a Deportivo Cali por la jornada 18 de la Liga BetPlay II-2026. La Comisión Local de Fútbol decidió que el encuentro se dispute sin la presencia de la hinchada visitante ni de las barras organizadas del equipo verdiblanco, medida que busca evitar enfrentamientos y mantener el orden en el estadio.
Según el comunicado oficial, las puertas del estadio abrirán a las 5:00 p.m., permitiendo una entrada ordenada para los asistentes y reduciendo el riesgo de aglomeraciones en los alrededores. La presencia de más de 30.000 espectadores, todos identificados con América, se espera para este clásico, que además será fundamental en la lucha por el llamado “punto invisible” —una ventaja deportiva que favorece a los dos primeros equipos en caso de empate en puntos en esa fase del torneo.
Antecedentes y medidas preventivas
La decisión de restringir el ingreso a la afición visitante fue adoptada tras reportes recientes de agresiones entre seguidores de ambos clubes, que dejaron víctimas y llevaron a las autoridades a reforzar el operativo de seguridad. La ciudad desplegará más de 600 policías en y alrededor del estadio, además de agentes de tránsito, controles de acceso y perímetros de seguridad para garantizar el orden durante el evento.
Las puertas del Pascual Guerrero abrirán a las 5:00 p.m., en una estrategia que busca facilitar el ingreso de los espectadores y prevenir posibles incidentes en los alrededores del estadio. En contraste, en Medellín, en partidos recientes entre Atlético Nacional e Independiente Medellín, las autoridades permitieron la presencia de ambas hinchadas con distribución controlada en las tribunas y operativos de seguridad reforzados. La decisión de Cali refleja una política de prevención ante los antecedentes de violencia entre los seguidores de ambos clubes.
Compromiso de paz y provocaciones entre rivales
Desde el ámbito institucional, líderes de las barras de ambos equipos firmaron un acuerdo de paz con la Gobernación del Valle del Cauca y la Policía, con el fin de evitar enfrentamientos antes, durante y después del clásico, promoviendo el respeto mutuo y asegurando que los asistentes puedan regresar a sus hogares sin incidentes. Este acuerdo fue firmado el viernes 6 de octubre de 2026 y busca fortalecer la convivencia entre los hinchas.
En el aspecto deportivo y simbólico, la rivalidad también se manifestó en provocaciones. Deportivo Cali publicó un mensaje dirigido a América en el que remarcaba el tiempo que el equipo rojo estuvo en la segunda división del fútbol colombiano: “La hinchada que no pasó 1806 noches anhelando ser de primera. Hinchada, nos vemos en los cuadrangulares como ya nos vimos a lo largo del torneo”. La referencia al descenso de América en 2011 y su regreso a la máxima categoría en 2016 resaltan las historias de desafíos y resume la dinámica de rivalidad que caracteriza este clásico entre vallecaucanos.
El llamado del alcalde Eder es claro: que el clásico transcurra en un ambiente de sana competencia, sin agresiones y con la plena convivencia de seguidores de ambos equipos, en un marco de respeto y amor por la ciudad de Cali.





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