Operativo de la Fiscalía General de la República en Jalisco
La Fiscalía General de la República (FGR) aseguró en total tres vehículos con blindaje artesanal, una camioneta y un semirremolque durante un operativo llevado a cabo en un inmueble situado en el municipio de Acatic, Jalisco, en las inmediaciones del rancho Las Mariposas, en un contexto que refuerza la lucha contra la delincuencia organizada en la región.
Procedimiento y hallazgo durante el cateo
El operativo se originó tras una serie de recorridos de vigilancia realizados por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), quienes detectaron presencia de varios automotores en el interior de una bodega ubicada en esa zona. Este hallazgo derivó en una investigación federal que culminó con la obtención de una orden judicial para intervenir la propiedad.
Según el comunicado 786/26 de la FGR, los militares, desde el exterior del inmueble, lograron observar los vehículos y elaboraron un Informe Policial Homologado (IPH). Posteriormente, notificaron los hechos al Ministerio Público de la Federación (MPF) para continuar con las diligencias correspondientes.
Desarrollo de la investigación y aseguramiento de las unidades
Con base en dicho reporte, la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR) en Jalisco tomó las riendas del caso y solicitó a un juez de Control autorización para realizar un cateo en el predio intervenido. Tras la autorización judicial, agentes de la Policía Federal Ministerial (PFM), adscritos a la Agencia de Investigación Criminal (AIC), ingresaron al inmueble y procedieron con el aseguramiento de las unidades encontradas.
Durante la operación, las autoridades localizaron un total de cinco vehículos: tres con blindaje artesanal, una camioneta y un semirremolque. Las unidades con blindaje artesanal son comúnmente conocidas como vehículos «monstruo», utilizados por integrantes de organizaciones criminales para hacer frente a las fuerzas de seguridad o grupos rivales, mediante modificaciones que incluyen estructuras metálicas y placas de acero que actúan como protección contra impactos de armas de fuego.
Implicaciones y antecedentes del aseguramiento
Estas unidades suelen presentar modificaciones en su carrocería y adaptaciones diseñadas para su uso en enfrentamientos. El aseguramiento en Acatic se suma a otros decomisos similares realizados en diferentes regiones del país, en los cuales las autoridades federales han confiscado vehículos con características similares.
La Fiscalía informó que tanto el inmueble como los automotores quedaron a disposición del Ministerio Público Federal, que continuará con las investigaciones para esclarecer su origen y determinar si fueron utilizados en actividades ilícitas. La dependencia precisó que la carpeta de investigación contempla delitos relacionados con la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, además de otros que puedan derivarse de las diligencias.
Hasta el momento, la FGR no ha informado sobre personas detenidas durante el cateo ni ha identificado a los propietarios de las unidades o del inmueble intervenido.
Casos similares en Sinaloa y contexto nacional
Este aseguramiento en Acatic ocurrió después de otro similar realizado en el estado de Sinaloa a principios de octubre de 2026. En aquella ocasión, elementos federales localizaron cinco unidades de este tipo durante un cateo en un inmueble utilizado como bodega en la colonia San Fernando, en el municipio de Guasave.
La investigación en ese caso también se inició tras recorridos de vigilancia por parte de la Defensa, quienes observaron desde el exterior objetos y vehículos, incluyendo un cargador con cartuchos para armas de fuego en la propiedad.
Tras notificarlo al Ministerio Público Federal, las autoridades mantuvieron el inmueble bajo resguardo militar mientras se obtenía la autorización judicial para realizar el operativo. Durante el cateo, además de las cinco unidades con blindaje artesanal, se aseguraron cargadores y cartuchos para armas de fuego.
Los vehículos denominados «monstruo» son empleados por diversas organizaciones criminales en enfrentamientos y operaciones relacionadas con el control territorial, constituidos mediante modificaciones que incrementan su peso y resistencia frente a disparos.
Es importante señalar que la presencia de estos automotores no permite por sí sola identificar a una organización delictiva específica; sin embargo, su aseguramiento forma parte de las investigaciones en curso para establecer su origen y uso potencial en acciones ilícitas.
En el caso de Acatic, la Fiscalía no ha atribuido los vehículos a algún grupo delictivo en particular, y la investigación permanece abierta para determinar la identidad de los propietarios y la posible relación con actividades ilegales.





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