ONG sostiene que el bombardeo en Apure fue realizado con aeronaves no tripuladas estadounidenses y acusa a militares venezolanos de llegar posteriormente
La versión de FundaRedes sobre el ataque en Apure
La organización no gubernamental FundaRedes afirmó que el reciente bombardeo contra un campamento del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el estado de Apure, Venezuela, habría sido llevado a cabo únicamente por Estados Unidos, sin participación de las fuerzas militares venezolanas. Según el coordinador de la ONG en la zona, Juan Francisco García, la operación se realizó con aeronaves no tripuladas de origen estadounidense y habría causado la muerte de 23 personas.
De acuerdo con información divulgada por Blu Radio, García sostuvo que las tropas venezolanas arribaron al sitio varias horas después del ataque con el propósito de realizar tareas de inspección y recoger restos. El vocero precisó que la incursión ocurrió en la madrugada del viernes, y que posteriormente una unidad de respuesta rápida del Ejército venezolano se desplazó hacia la zona.
Falta de información oficial y hallazgos en el sitio
FundaRedes expresó su preocupación por la falta de comunicación oficial por parte de las autoridades venezolanas. La organización señaló que, hasta el momento, ni el ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello, ni la cúpula militar ni las autoridades regionales han emitido algún pronunciamiento público sobre los hechos ocurridos.
García afirmó que la organización tuvo acceso a registros visuales del área atacada y aseguró que en el sitio se encontraron 23 cuerpos. Entre las personas identificadas, mencionó a Luis Alexander Solorzano Camacho, a quien describió como un operador logístico vinculado a la zona.
“Ayer conversé con los familiares de un logístico que fue muerto en el lugar, un joven llamado Luis Alexander Solorzano Camacho”, declaró García, subrayando que esta identificación forma parte de la información recopilada por la ONG.
Presencia y actividad del ELN en la zona
Según la ONG, el ataque coincidió con la presencia de un mando importante del ELN en el campamento, quien, según los rumores, habría reclutado previamente a 16 jóvenes de San Fernando y los habría trasladado hasta la zona del bombardeo.
FundaRedes también señaló que existen especulaciones sobre la posible presencia de otros mandos históricos del grupo armado en el lugar, incluyendo alias “Garganta”, el comandante “M.EL” y alias “Silvana Guerrero”. Sin embargo, la organización aclaró que esta información aún no ha sido confirmada de manera oficial, y que no se trata de datos verificables.
Actividades ilícitas y vínculos con grupos armados
García afirmó que la región atacada forma parte de un territorio utilizado por el ELN como retaguardia y como corredor para actividades relacionadas con el narcotráfico. La ONG indicó que Apure, que limita con Colombia y tiene una baja densidad poblacional, ha sido escenario de múltiples operaciones ilícitas.
La organización aseguró haber detectado más de 60 pistas relacionadas con actividades de narcotráfico en la zona, además de laboratorios clandestinos dedicados a la producción de clorhidrato de cocaína.
“Hemos registrado en Apure más de 60 pistas para el narcotráfico y varios laboratorios donde producen base de cocaína”, precisó García. También reiteró denuncias sobre una supuesta relación histórica entre las instituciones venezolanas y grupos armados colombianos, afirmando que miembros de la Fuerza Armada venezolana facilitarían vehículos militares y lanchas con armamento a integrantes del ELN.
“La vinculación entre el ejército venezolano y el ELN es una tragedia que Venezuela tendrá que afrontar a largo plazo”, añadió García, destacando que esa supuesta colaboración favorece las actividades ilícitas en la región.
Implicaciones y dudas sobre la autoría del ataque
Las declaraciones de FundaRedes sugieren que el bombardeo fue una operación exclusivamente estadounidense, sin la participación activa del Ejército venezolano. No obstante, estas afirmaciones se basan en testimonios y registros recopilados por la ONG, y no cuentan con una confirmación oficial por parte de las autoridades venezolanas ni del gobierno de Estados Unidos.
El caso deja abiertas varias preguntas: ¿quién ejecutó exactamente la operación? ¿Qué grupos o mandos del ELN estaban presentes en el campamento? ¿Cuál fue la verdadera magnitud de la presencia venezolana en la zona tras el ataque?
Por el momento, la información disponible continúa dependiendo de los testimonios, registros y contactos obtenidos por FundaRedes en Apure, sin una declaración oficial que pueda esclarecer de manera definitiva las circunstancias y responsables del incidente.





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