CCOO pide esclarecimiento sobre las reglas de absorción y la fiscalidad del SMI
El secretario general de Comisiones Obreras, Unai Sordo, ha valorado como «relevante» la propuesta del Ministerio de Trabajo de incrementar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en un 5,3% para 2027. Sin embargo, ha señalado que la cifra todavía resulta insuficiente en comparación con la demanda sindical de un aumento del al menos el 7%.
Antes de participar en una asamblea en Sevilla en preparación de la huelga general, Sordo afirma que una evaluación definitiva de la propuesta del Gobierno dependerá de que se aclaren aspectos relacionados con el tratamiento fiscal del incremento y los criterios de compensación y absorción de los complementos salariales.
Mientras que considera que la subida del 5,3% es un avance importante, ha destacado que el planteamiento «todavía requiere un par de aclaraciones». En particular, ha mencionado la necesidad de entender «cómo será el tratamiento fiscal de esta subida del SMI» y ha pedido claridad sobre «qué hará el Gobierno con los criterios de compensación y absorción de los pluses y complementos salariales», un acuerdo que ya fue establecido previamente entre el Ejecutivo y las organizaciones sindicales.
Preocupaciones sobre la reducción de complementos salariales
Sordo advirtió sobre la práctica de algunas empresas con las recientes revisiones del salario mínimo. Explicó que, en situaciones donde las subidas afectan los salarios base, muchas compañías reducen en la misma proporción los complementos que perciben los trabajadores. Esto significa que, en realidad, los incrementos en los salarios no mejoran la nómina de los empleados debido a estas reducciones de pluses de disponibilidad o de nocturnidad, por ejemplo.
El dirigente sindical denunció que esta dinámica provoca que el incremento del SMI no tenga un impacto real en las nóminas, ya que las empresas reducen otros conceptos salariales para ajustarse a los aumentos. Por ello, defendió que la actualización del salario mínimo debe ir acompañada de modificaciones regulatorias que impidan a las empresas absorber los pluses y complementos.
Perspectivas y demandas sindicales
Sordo reiteró que no emitirán una valoración total de la propuesta del Gobierno hasta conocer los detalles del tratamiento fiscal y cómo se gestionan los complementos salariales. Subrayó que la cifra planteada por el Ministerio todavía no alcanza la demanda sindical, que sitúa el aumento en un 7%.
A pesar de ello, valoró que, si se confirma la subida del 5,3%, en los últimos ocho años habríamos acumulado una subida cercana al 70% en el salario mínimo. Según explicó, esta evolución refuta pronósticos que aseguraban que aumentar el SMI sería incompatible con la creación de empleo. «Se ha demostrado que no solo es compatible, sino que además contribuye a ello», afirmó.
Sordo también argumentó que, contrariamente a lo que algunos predichos sostenían, el incremento del salario mínimo no destruye empleo, sino que favorece su creación al mejorar la demanda de las familias, quienes destinan la mayor parte de sus ingresos al consumo de bienes y servicios básicos. Para él, esta política constituye un «historia de éxito indiscutible», aunque criticó que la propuesta del Gobierno se quede por debajo de las expectativas sindicales y consideró que la cifra final planteada aún es insuficiente.





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