El recuerdo de Felipe Calderón por el aniversario de la muerte de Juan Camilo Mouriño
El expresidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, conmemoró este 4 de noviembre el decimoctavo aniversario de la muerte de Juan Camilo Mouriño, quien fuera su secretario de Gobernación durante su administración, fallecido hace 18 años en un trágico accidente aéreo. A través de su cuenta en X, Calderón compartió un mensaje emotivo en el que recordó a Mouriño, describiéndolo como una persona de gran inteligencia, carisma y honestidad, además de destacar su papel destacado en la política del país y en su gobierno.
Mensaje en memoria de Juan Camilo Mouriño
En su publicación, Calderón expresó: «Este 4 de noviembre se cumplió un aniversario más del fallecimiento de Juan Camilio Mouriño, Secretario de Gobernación en mi gobierno, al momento de su fallecimiento. Un joven inteligente, carismático, honesto, que había sido coordinador de mi campaña y jefe de la oficina presidencial. Saludo con afecto a sus hijos, a sus padres y hermanos y a sus incontables amigos.»
La publicación, que tuvo lugar en el aniversario número 18 de uno de los accidentes más dolorosos que enfrentó su administración, rememora la pérdida del hombre considerado su principal operador político y brazo derecho. La tragedia marcada en la historia del México reciente también fue la primera de dos fatalidades aéreas que afectaron a Calderón durante su mandato presidencial.
Detalles del accidente y las investigaciones oficiales
El 4 de noviembre de 2008, a las 18:46 horas, el Learjet 45 con matrícula XC-VMC despegó del Aeropuerto Internacional de San Luis Potosí a las 17:05 horas con destino a la Ciudad de México. En la aeronave viajaban nueve personas, incluyendo a Mouriño, al exzar antidrogas José Luis Santiago Vasconcelos, funcionarios de la Secretaría de Gobernación y otros miembros de la tripulación. La aeronave se desplomó cerca del aeropuerto cuando se aproximaba para aterrizar.
Según la investigación oficial realizada por la Dirección General de Aeronáutica Civil, el piloto Martín de Jesús Oliva no ajustó la velocidad del Learjet a los 180 nudos necesarios antes de cruzar el VOR Mateo, como había sido indicado por el control aéreo. En lugar de ello, la aeronave mantuvo una velocidad superior a los 250 nudos. La alta velocidad hizo que el Learjet se acercara peligrosamente a solo 3.8 millas náuticas del Boeing 767-300 de Mexicana de Aviación, que venía de Buenos Aires, cuando la distancia reglamentaria mínima era de cinco millas.
La turbulencia en la estela del avión comercial desestabilizó la pequeña aeronave, provocando la pérdida del control por parte de los pilotos. El copiloto, Álvaro Sánchez Jiménez, intentó retomar el mando, pero el avión cayó sobre la intersección de Monte Pelvoux y Ferrocarril de Cuernavaca, en la colonia Lomas de Chapultepec, en la Ciudad de México. La investigación reveló que ambos pilotos, aunque contaban con licencias vigentes, habían falsificado sus horas de vuelo y conocimientos técnicos para poder operar el Learjet, lo que fue confirmado por Luis Téllez, entonces secretario de Comunicaciones y Transportes.
Consecuencias del accidente y respuesta institucional
El informe de la Dirección General de Aeronáutica Civil descartó fallas mecánicas o actos provocados como causa del accidente. Sin embargo, la caja negra de audio evidenció una clara falta de familiaridad del capitán Oliva con los instrumentos en cabina, ya que falló reiteradamente en la introducción de datos en los sistemas electrónicos. En total, de los nueve ocupantes del avión, fallecieron todos. Además, en tierra, siete transeúntes perdieron la vida y más de 40 resultaron heridos.
El impacto de la tragedia fue profundo, especialmente para Calderón, quien en una entrevista con el conductor Yordi Rosado describió la pérdida como devastadora tanto en lo personal como en lo político. Declaró que su duelo real comenzó cuando los hermanos del secretario lo visitaron en Los Pinos: «Me abrazaron y entonces sí, ahí fue la primera vez que pude llorar la situación».
Juan Camilo Mouriño, nacido en Madrid el 1 de agosto de 1971, tenía 37 años al momento de su muerte. Antes de su nombramiento como Secretario de Gobernación el 16 de enero de 2008, había sido diputado federal, subsecretario de Electricidad, coordinador de la campaña presidencial de Calderón y jefe de la Oficina de la Presidencia. Su carrera política se vio truncada en esa fatídica tarde de noviembre.
Las causas y las teorías sobre el siniestro
Calderón ha sido firme en su declaración acerca de las causas del accidente, rechazando toda hipótesis de atentado y afirmando que se trató de un simple accidente. En declaraciones en un podcast, expresó: «Estoy absolutamente seguro en ambos casos que había sido un accidente». La investigación internacional, con peritos de Estados Unidos, Francia y Canadá, también confirmó la tesis de que no hubo acción intencionada.
En recientes obras y en entrevistas, el expresidente ha explicado que las fallas en la operación del avión fueron atribuibles a una sustitución inadecuada de pilotos por parte de la empresa concesionaria, que reemplazó a profesionales capacitados por personal sin la experiencia suficiente, lo que contribuyó a la tragedia. Además, el informe señaló que la falta de familiaridad de Oliva con los instrumentos en cabina fue crucial en la pérdida de control del Learjet.
En la actualidad, en el lugar donde ocurrió el accidente, sobre la intersección de Monte Pelvoux y Ferrocarril de Cuernavaca, se encuentra el Parque de la Luz, un espacio dedicado en memoria de las víctimas del 4 de noviembre de 2008, un monumento que honra la memoria de quienes perdieron la vida en esa trágica tarde en la Ciudad de México.





Dejá tu comentario
Comentá con tu nombre y Gmail. Tu correo es privado y nunca se publica.