El caso del secuestro de Martín Pérez Burgos, un joven de 19 años raptado el pasado lunes 26 de octubre en la comuna chilena de Estación Central, tuvo un trágico desenlace este viernes. Su cuerpo fue encontrado sin vida en el exterior de un restaurante en la comuna de Colina, en la Región Metropolitana, en el marco de las diligencias investigativas llevadas adelante por Carabineros de Chile y el Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Fiscalía.
Las pericias preliminares realizadas por personal policial indican que el homicidio de la víctima se habría concretado a pocas horas de haberse perpetrado el secuestro.
Detenciones y una macabra negociación
Tras un intenso despliegue operativo iniciado en la madrugada del martes, las autoridades lograron la detención de cinco ciudadanos de nacionalidad venezolana presuntamente vinculados al crimen. Según precisó el fiscal jefe metropolitano (s) de la dotación ECOH, Pablo Sabaj, cuatro de los aprehendidos están directamente implicados en el rapto, mientras que uno de ellos es señalado como el presunto autor material del homicidio.
Uno de los antecedentes más graves revelados por el Ministerio Público da cuenta de que los captores continuaron negociando la entrega de dinero con la familia de la víctima cuando el joven ya se encontraba fallecido. Los secuestradores habían exigido hasta 50 millones de pesos chilenos por su liberación, un monto del cual los familiares alcanzaron a pagar una parte.
“Esto no se produce como desenlace de un error en la negociación, sino que tuvieron los autores el descaro de negociar con la víctima fallecida”, sostuvo el fiscal Sabaj, quien confirmó además la captura de la persona encargada de recolectar el dinero del rescate.
Hipótesis y origen de la orden
De acuerdo con los antecedentes recopilados por la investigación, la idea original del secuestro y las primeras instrucciones habrían emanado desde el interior de un recinto penitenciario. Respecto a la dinámica del rapto, las autoridades indicaron que el joven acudió voluntariamente a Estación Central, donde fue abordado mediante engaños por los captores para subir al vehículo utilizado en el crimen. Si bien existía la hipótesis de que la reunión estuviera vinculada a una transacción de drogas, la Fiscalía indicó que esa línea aún debe ser plenamente confirmada.
El cuerpo sin vida de Pérez Burgos fue localizado en un pasillo exterior con numerosos escombros junto a un restaurante en funcionamiento, un sector que las autoridades descartaron como sitio de cautiverio. Los investigadores presumen que el asesinato pudo haberse cometido durante el traslado de la víctima entre dos inmuebles utilizados por la banda.
Los cinco imputados quedaron a disposición de la justicia y deberán enfrentar su respectivo control de detención ante el Sexto Juzgado de Garantía de Santiago, mientras continúan las diligencias para dar con posibles participantes periféricos en el hecho.





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