En la noche del 29 de octubre de 2026, se conoció de manera oficial la remoción de Eneyda Rocha Ruiz del cargo de presidenta del Sistema DIF del estado de Sinaloa. Eneyda Rocha, hija del gobernador con licencia de la entidad, Rubén Rocha Moya, fue sustituida en funciones en un acto encabezado por la gobernadora interina, Graciela Domínguez Nava.
Relevo en el Sistema DIF Sinaloa y cambios en la dirigencia estatal
El anuncio se realizó aproximadamente a las 20:30 horas de este jueves, cuando Domínguez Nava tomó protesta a Mercedes Ibarra, quien asumió la presidencia en reemplazo de Rocha Ruiz. Hasta el momento, desde el gobierno estatal no se ha proporcionado una explicación formal respecto a los motivos que llevaron a la salida de Rocha Ruiz del cargo. Sin embargo, este cambio se produce en un contexto marcado por una serie de movimientos políticos que han llamado la atención en la administración estatal.
Designación de Catalina Esparza Navarrete y su labor al frente del DIF
De manera adicional, se anunció oficialmente el nombramiento de Catalina Esparza Navarrete como presidenta honorífica del Patronato del Sistema DIF Sinaloa. La decisión fue tomada en una asamblea del patronato, en la que participaron diversos integrantes y en la que también estuvo presente la directora del organismo, Mercedes Ibarra. La elección de Esparza Navarrete tiene como objetivo fortalecer la atención a las necesidades sociales en el estado, especialmente en las áreas de infancia, juventud, población adulta mayor y la atención familiar.
Esparza Navarrete, licenciada en Educación Primaria, con maestría en Educación Básica y doctorado en Educación con especialización en Docencia e Investigación, ha desempeñado cargos como profesora de grupo, supervisora y jefa de sector educativo. Además, ha ocupado puestos en la Secretaría de Educación Pública del estado, como secretaria y subsecretaria de Educación Básica. Agradeció la confianza depositada en ella y afirmó que su trabajo estará enfocado en atender las vulnerabilidades de diversos grupos poblacionales en Sinaloa.
La funcionaria añadió: “Mi compromiso será trabajar para responder a las necesidades de la sociedad sinaloense, especialmente en estos momentos de tantos desafíos”.
Contexto político y las implicaciones del caso
El cambio en la dirigencia del Sistema DIF se da en un contexto político complejo para el gobernador Rubén Rocha Moya, quien dejó formalmente su cargo en agosto de este año tras buscar reinstalarse en la gubernatura tras un mandato interino, el cual duró poco más de 30 horas. Su reincorporación generó suspicacias y fue interpretada como una estrategia para mantener el control político, misma que fue rápidamente rebatida por otros actores políticos.
La salida de Rocha Moya del cargo se produjo después de que solicitara una licencia para retomar sus funciones en medio de acusaciones de organismos de justicia internacionales. Específicamente, el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo acusó el 29 de abril pasado de tener presuntos nexos con la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa. En respuesta, el mandatario solicitó una licencia y se ausentó del cargo en ese momento, aunque posteriormente presentó una solicitud de licencia indefinida, en medio de controversias y presiones políticas.
El gobierno de Sinaloa ha expresado en diversas ocasiones que la situación está siendo atendida y que la seguridad y estabilidad del estado permanecen como prioridad. Sin embargo, el clima de tensión continúa, y la figura del gobernador sigue siendo objeto de múltiples debates y análisis en los círculos políticos y sociales.
Respuesta institucional y próximos pasos
El Congreso del estado, en una votación de 31 a favor, 6 en contra y 3 votos nulos, designó a Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina. La legisladora de Morena asumió el cargo en un momento de crisis política y de seguridad, buscando estabilizar la administración y mantener la gobernabilidad en Sinaloa.
Por su parte, las autoridades estatales continúan realizando movimientos administrativos en un intento por fortalecer la estructura y atender las necesidades de la población, en un escenario marcado por la incertidumbre y las acusaciones internacionales que enfrentan al mandatario estatal.
En cuanto a Eneyda Rocha, su remoción se interpreta como parte de una serie de reajustes políticos y administrativos que buscan consolidar una gestión más cercana a los intereses del gobierno y responder a las demandas sociales en un momento de alta tensión.





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